Caída de la bolsa brasileña sacude los mercados tras la victoria de Lula da Silva

El desplome del mercado de Brasil elevó la incertidumbre financiera internacional. En México, el principal índice bursátil perdió terreno, aunque el peso mostró una ligera apreciación frente al dólar.

Ciudad de México. La fuerte caída de los mercados financieros de Brasil tras la victoria electoral de Luiz Inácio Lula da Silva repercutió en otras bolsas internacionales y puso nuevamente bajo la lupa de los inversionistas las finanzas públicas de las principales economías emergentes.

Este lunes 26 de octubre, el índice Bovespa, principal indicador de la Bolsa de São Paulo, llegó a desplomarse alrededor de 17%, mientras que el real brasileño perdió cerca de 10% frente al dólar. La volatilidad fue tal que las operaciones bursátiles se suspendieron durante 30 minutos.

¿Cómo reaccionó México?

En contraste con el desplome brasileño, el impacto en el mercado mexicano fue más moderado durante la jornada.

De acuerdo con datos reportados por Reuters, el índice S&P/BMV IPC, que agrupa a las 35 empresas más líquidas de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), retrocedía 0.76%, hasta los 69 mil 345.94 puntos.

En el mercado cambiario, el dólar cotizaba alrededor de 18.57 pesos, mientras que la moneda mexicana mostraba una apreciación cercana a 0.44% frente al cierre anterior, después de revertir las pérdidas registradas al inicio de la jornada.

La diferencia es importante: aunque ambos países son economías emergentes de América Latina, sus monedas y bolsas no reaccionan necesariamente de la misma manera ante un acontecimiento político.

¿Por qué cayó Brasil?

La reacción de los inversionistas estuvo relacionada con la preocupación por el rumbo económico que seguirá el gobierno de Lula, especialmente en materia de gasto público, deuda e inflación.

Los mercados habían anticipado una posible victoria de Flávio Bolsonaro y esperaban medidas orientadas a contener el gasto y fortalecer la disciplina fiscal. El resultado electoral obligó a los inversionistas a ajustar sus expectativas.

La depreciación del real también encarece las compras brasileñas denominadas en dólares y puede elevar las presiones inflacionarias, mientras que las tasas de interés más altas aumentan el costo del financiamiento para empresas y gobierno.

Ante la volatilidad, el Tesoro brasileño canceló dos subastas de bonos gubernamentales previstas para el 27 y el 29 de octubre. Además, aumentó el costo de los instrumentos utilizados para protegerse ante un posible incumplimiento de la deuda soberana.

¿Qué significa para México?

Por ahora, las cifras de la jornada muestran una reacción más limitada en el mercado mexicano que en el brasileño. Sin embargo, los inversionistas seguirán atentos a la evolución de los mercados internacionales, las tasas de interés estadounidenses y las señales sobre las finanzas públicas de las economías emergentes.

Una mayor aversión al riesgo puede provocar movimientos en los tipos de cambio, las bolsas y los flujos de inversión. No obstante, la caída de los activos brasileños no implica automáticamente una depreciación del peso mexicano ni un desplome de la Bolsa Mexicana de Valores.

La evolución de los próximos días dependerá, entre otros factores, de las señales económicas del gobierno brasileño y de las condiciones financieras globales.

Fuente: Reuters y Bloomberg.

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