Se pone a ‘dieta’ Javier Duarte
CIUDAD DE MÉXICO
Por Agencias Quequi
Javier Duarte, el exgobernador de Veracruz, quien anunció en una carta, que iniciaba una huelga de hambre en el Reclusorio de Norte, donde aguarda su juicio por delincuencia organizada y lavado de dinero, se encuentra bien de salud y de acuerdo a lo que establece el protocolo de Malta, recibe insumos como limones, agua y miel, además de revisiones médicas tres veces al día, para garantizar la estabilidad de su salud.
“A partir del día de hoy comienzo mi ayuno y mi confinamiento. Por voluntad propia, he solicitado estar encerrado permanentemente en mi estancia”, escribió el exmandatario expulsado por el PRI, cuando las acusaciones de corrupción se fueron acumulando.
CONTRA JUEZA
En su carta, Duarte pide al Consejo de la Judicatura, intervenir para frenar a la jueza Alma Aleida Sosa Jiménez. “Curiosamente es la juez que ha liberado todas las órdenes de aprehensión y quien actúa bajo las órdenes del dictador, que actualmente se ostenta como gobernador”. Duarte dice solidarizarse con Arturo Bermúdez, exsecretario de Seguridad Pública, Gina Domínguez, su exvocera; Mauricio Audirac, exsecretario de finanzas; Francisco Valencia, exdirector de la comisión del agua. Todos ellos están en la prisión de Pacho viejo, en Coatepec (Veracruz). “Estoy consciente del infierno, por el que están pasando”, afirma Duarte.
Javier Duarte, se ha convertido en el emblema de la corrupción política, en el Gobierno de Enrique Peña Nieto. Antes de su caída, fue citado como ejemplo del nuevo PRI, por el presidente mexicano. Sin embargo, las acusaciones de corrupción, fueron aumentando la presión para él y para sus colaboradores. Una de sus últimas promesas públicas, la hizo en la televisión en octubre pasado. En aquel entonces, dijo al periodista Carlos Loret que no huiría de México, y se defendería de las acusaciones que lo responsabilizaba de encabezar una red de empresas fantasma que desviaba recursos públicos para comprar propiedades.




