‘Laureano’ ya es patrimonio
Vecinos y autoridades de la alcaldía blindan este árbol centenario en Miguel Laurent.
Benito Juárez
Por Redacción
En un acto que simboliza la victoria de la organización vecinal, el laurel de la India conocido cariñosamente como “Laureano” fue reconocido oficialmente como patrimonio ambiental y natural de la Ciudad de México. La colocación de una placa conmemorativa en la alcaldía Benito Juárez marcó el cierre de casi un año de movilizaciones ciudadanas. El evento reconoció el respaldo del alcalde Luis Mendoza Acevedo, quien ha reafirmado en diversas ocasiones que el compromiso de su administración con la preservación del ecosistema urbano es una prioridad permanente.
La ceremonia tuvo lugar en la intersección de Miguel Laurent 48 y la calle Fresas, sitio que se transformó en el epicentro de la resistencia ambiental. Durante meses, este punto fue escenario de protestas pacíficas, actividades culturales y jornadas informativas que buscaron sensibilizar a la opinión pública sobre la importancia de proteger este ejemplar. La lucha por salvar a Laureano comenzó en febrero del año pasado, tras revelarse planes de intervención inmobiliaria que amenazaban la vida de este gigante verde.
Con más de 115 años de vida, Laureano es un testigo silente de la transformación de la colonia Tlacoquemécatl del Valle. Los residentes se organizaron bajo la premisa de que derribar un árbol de tal antigüedad no solo era una pérdida estética, sino un golpe severo al equilibrio ambiental de la zona. La presión social fue clave para sentar en la mesa de negociación a las autoridades y a los representantes de la empresa constructora encargada del proyecto en el predio.
Como resultado de este diálogo constante, se anunció que la inmobiliaria modificó sustancialmente sus planos originales para garantizar la supervivencia de Laureano y de un ejemplar de colorín contiguo. Los ajustes técnicos son significativos y priorizan la salud radicular del árbol. Entre los cambios más destacados se encuentra la eliminación total del sótano proyectado inicialmente, lo que evitará daños irreversibles en el sistema de anclaje natural de ambos ejemplares.
Además, el desarrollador acordó retirar la construcción varios metros hacia el interior del predio. Esta reconfiguración arquitectónica asegura que ni las ramas ni las raíces principales sufran mutilaciones durante el proceso de edificación. «Se va a reconfigurar la edificación respetando la presencia del árbol y garantizando su permanencia», se precisó durante el evento, destacando que el nuevo diseño integra la naturaleza como eje central del proyecto inmobiliario.
El alcalde Mendoza Acevedo celebró que el entendimiento entre ciudadanos, gobierno e iniciativa privada permitiera este desenlace favorable. Para los vecinos, la placa no es solo un adorno, sino un recordatorio de que la vigilancia ciudadana es fundamental para defender el patrimonio natural de la capital. Con este acto, Laureano queda blindado ante futuras amenazas, consolidándose como un emblema de la lucha por una ciudad más verde y consciente.




