Ceda: nido de delincuencia
El megamercado capitalino padece extorsiones y trasiego de sustancias, denuncian.
CDMX
Por Redacción
En los últimos cinco años nunca se ha realizado un cateo policial en las 300 hectáreas de la Central de Abasto (Ceda). Los tráileres que, supuestamente, llevan y traen frutas y legumbres son usados para el trasiego de droga de manera disfrazada, pues se aprovecha que este tipo de transporte no pasa por revisiones minuciosas en las carreteras o al ingresar al centro.
En el informe «Detenciones y Aseguramientos en la CDMX de Integrantes de Grupos Delictivos de los Estados de Sonora, Sinaloa y Guadalajara», que realizó la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Ciudadana a nivel federal en julio del 2024, se detalla que grupos como el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), la facción de Los Mayitos del Cártel de Sinaloa y el Cártel de Juárez que opera en la frontera de Chihuahua, Sonora y Durango, son los encargados del trasiego de droga entre melones, sandías, pistaches, nueces y todo lo que llega del norte del país al centro de la ciudad.
«El problema no son los rateros que abundan en los pasillos, los que roban a los clientes o los que atracan a los empleados cuando los mandamos a depositar el dinero dentro de la misma Ceda: esos no nos preocupan tanto porque hay policías, a cada rato los detienen, y así como los agarran los sueltan, (pero) no es el tema. El verdadero problema es cuando te hablan de La Familia, del Cártel de Jalisco o de Sinaloa o el de Juárez y te dicen primero que hay que pagar para que no te hagan nada.
«O que si no quieres que tus hijos mueran, en tus camiones y en tus bodegas van a meter drogas, armas o lo que ellos quieran: ahí es donde está el verdadero problema, porque en ese caso no hay a quién pedirle ayuda y eso lo sabe Mónica Pacheco (coordinadora general de la Central de Abasto). Ellos controlan todo y no hay quién te pueda dar ayuda; ellos rentan algunas bodegas de nosotros y de eso nadie habla.
«No quieren saber las autoridades y nosotros no queremos meternos en problemas; trabajamos, los dejamos trabajar y que todo siga igual», comentó a este diario un empresario agricultor dueño de bodegas en la Ceda, quien pidió el anonimato por temor a represalias de las autoridades que administran este megamercado.
En los dos años que lleva al frente la actual titular de la Central de Abasto de la Ciudad de México, Mónica Pacheco Skidmore, dicen bodegueros que la incidencia de delitos como extorsión y robo se ha incrementado; han solicitado la intermediación de la funcionaria para implementar operativos de vigilancia sin obtener respuesta.
«Sus tratos son despóticos e inútiles pues no soluciona nada, por lo que la relación con ella es casi nula; no nos recibe a pesar de las peticiones directas que hacemos en su oficina», dijo un productor de jitomate que ha sido víctima del robo de mercancía en al menos tres ocasiones durante el último año.
A la Central de Abasto de la CDMX, el mayor mercado de América Latina, en promedio diario ingresan hasta 120 tráileres que, según cifras del gobierno capitalino, no solo traen verduras, frutas, abarrotes o legumbres en cantidades industriales.




