Coladeras abiertas ponen en riesgo a peatones y automovilistas en Cuajimalpa
Cuajimalpa
Por Redacción
Coladeras en Cuajimalpa: abandono que se vuelve riesgo durante las lluvias
Habitantes de la alcaldía Cuajimalpa de Morelos denunciaron el abandono que existe en materia de mantenimiento de coladeras y alcantarillado, una problemática que se vuelve especialmente peligrosa durante la temporada de lluvias, cuando las precipitaciones provocan inundaciones que afectan tanto a peatones como a automovilistas.
En un recorrido por algunas de las vialidades con mayor afluencia de transporte público, vehículos particulares y peatones, se pudo corroborar el estado en que se encuentran diversas alcantarillas de la demarcación. En los casos más afortunados, las coladeras todavía conservan parte de sus rejillas metálicas, aunque presentan condiciones que evidencian la falta de mantenimiento.
Sin embargo, en otros puntos el problema es mayor: el espacio entre el pavimento y la entrada al drenaje permanece completamente descubierto, dejando huecos que representan un riesgo para quienes transitan por la zona. La situación se agrava durante las tormentas en las partes elevadas de Cuajimalpa, donde las calles irregulares favorecen los anegamientos y el agua puede ocultar estos peligros.
De acuerdo con los reportes ciudadanos correspondientes al último trimestre de 2026, habitantes de Cuajimalpa registraron 66 solicitudes relacionadas con el descuido y mantenimiento de coladeras y alcantarillas. La cifra permite dimensionar que no se trata únicamente de casos aislados, sino de una problemática que ha sido señalada de manera recurrente por los propios habitantes de la demarcación.
No obstante, de las 66 peticiones registradas, la administración local únicamente atendió 23, mientras que 43 permanecen pendientes de resolución. Esto significa que, de acuerdo con estos registros, el 65.15 por ciento de los reportes no había sido atendido, una proporción que evidencia una brecha importante entre las necesidades reportadas por la ciudadanía y la capacidad de respuesta de las autoridades.
El problema, además, podría ser mayor si se consideran aquellos casos que nunca llegan a convertirse en un reporte formal. Mientras las lluvias continúan poniendo a prueba la infraestructura urbana de Cuajimalpa, una coladera sin rejilla puede dejar de ser únicamente un problema de mantenimiento para convertirse en un riesgo concreto de accidente.




