Región Maya, en competitividad media baja

IMCO señala que la zona está rezagada en atracción de inversión y talento.


Cancún, 4 de febrero.- El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) presentó el Índice de Competitividad Regional 2026, un nuevo ejercicio que evalúa la capacidad de las regiones del país para atraer y retener inversión y talento, más allá del análisis tradicional por estados.


Álvaro Pérez, investigador del IMCO, explicó que esta primera edición amplía la escala de medición para incorporar los llamados “efectos de vecindad”, es decir, cómo el desempeño de un estado impacta positiva o negativamente a los territorios con los que comparte dinámica económica y social.


Seis regiones y una medición integral

Para este índice, el IMCO dividió al país en seis regiones: Noroeste, Noreste, Centro, Bajío, Maya e Inhóspita, con base en criterios del INEGI y en las industrias que comparten. La Región Maya está integrada por Quintana Roo, Yucatán, Campeche, Tabasco y Chiapas.


El índice general se compone de cuatro subíndices: atracción de inversión, atracción de talento, retención de inversión y retención de talento. En total se analizan 40 variables, diez por cada subíndice, con la inversión y el talento como ejes centrales.


En el índice general, la Región Maya obtuvo un puntaje de 34.2 sobre 100, lo que la ubica en la quinta posición nacional y en un nivel de competitividad medio bajo. Este resultado es el promedio de su desempeño en los cuatro subíndices.


En atracción de inversión, la región registró 28.7 puntos, mientras que en atracción de talento alcanzó 33 puntos, ambos con niveles de competitividad bajos. El mejor desempeño se observó en retención de inversión, con 36.5 puntos y una cuarta posición nacional, aunque este subíndice presenta resultados débiles a nivel país.


“En retención de talento, la Región Maya se colocó nuevamente en la quinta posición, con 38.37 puntos”, manifestó en entrevista con Radio Fórmula.


En el subíndice de atracción de inversión, el IMCO identificó rezagos importantes en exportaciones e inversión extranjera directa. Las exportaciones representan apenas 18.2% del PIB regional, pese a que los estados de la región cuentan con acceso al Caribe, el Golfo de México y el Pacífico. La inversión extranjera directa también es baja, con 10.3% del PIB regional.


En contraste, la región presenta un nivel medio bajo en infraestructura carretera y un desempeño favorable en conflictos laborales, con solo 0.7 huelgas por cada 10 mil personas ocupadas, uno de los indicadores más altos de estabilidad laboral a nivel regional.


En atracción de talento, el índice considera variables laborales, educativas y de bienestar. En la Región Maya, 66.8% de las viviendas cuentan con acceso a agua entubada. La brecha salarial por género es una de las más cortas del país, con mujeres que ganan en promedio 4.6% menos que los hombres.


Sin embargo, persisten retos en cobertura escolar, que alcanza 87.8%, y en informalidad laboral, que se ubica en 63.8%, casi diez puntos por encima del promedio nacional. Solo 19.9% de la población mayor de 15 años cuenta con educación técnica o superior, un factor clave para fortalecer el capital humano calificado.


En retención de talento, la Región Maya muestra indicadores positivos en seguridad y bienestar. La tasa de homicidios es de 15.4 por cada 100 mil habitantes, un nivel considerado favorable para la permanencia de población y talento. También destacan los bajos niveles de mortalidad infantil y morbilidad respiratoria.


No obstante, el acceso a servicios de salud es limitado a nivel regional, con apenas 30.6% de la población con acceso formal. Pérez explicó que estas diferencias responden a contrastes entre estados vecinos: mientras Quintana Roo supera el 50% de cobertura, Yucatán ronda el 30%, lo que genera presiones sobre la infraestructura de las entidades con mayor capacidad hospitalaria.


El investigador subrayó que el enfoque regional permite entender cómo el desempeño desigual entre estados impacta a toda la región.


Quintana Roo, por ejemplo, presenta el mayor promedio de escolaridad con 10.1 años, mientras que Chiapas registra 7.5 años. Estas brechas, dijo, limitan el potencial competitivo cuando se analizan de manera conjunta.


Desde el IMCO, las recomendaciones se dirigen tanto al sector público como al privado. Para los gobiernos, se plantea alinear agendas estatales y federales para atender problemas compartidos con soluciones coordinadas. Para el sector empresarial, se propone impulsar hubs regionales de talento e inversión y aprovechar corredores económicos y polos de desarrollo.


El Índice de Competitividad Regional tendrá ediciones anuales. La versión 2026, así como los índices estatal y urbano, ya están disponibles para consulta en la página del IMCO.

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