Sin freno, tráfico de especies en Q. Roo
Por Blanca Silva > Quequi
En medio del persistente tráfico de especies que se registra en Quintana Roo, el área de Delitos Ambientales de la Procuraduría General de la República (PGR), ha logrado reubicar en el último año más de 150 aves y reptiles a nivel estatal, lo cual ha derivado en la detención de algunas personas, cuyas sanciones van de tres meses a nueve años de prisión.
De acuerdo con la perito ambiental de la PGR en Quintana Roo, Aline Bori Martínez, dicha tarea se realiza en coordinación con la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), después de hacer una revisión clínica para ver en qué condiciones se encuentran y proceder a su reubicación.
Sin embargo, reconoció que los esfuerzos no han sido suficientes para frenar el tráfico de especies, pues la desinformación de la población hace que piensen que tener una mascota exótica los hace diferentes, además de que su labor no abarca los tianguis, donde se sabe que se llegan a comercializar este tipo de animales.
Lo anterior, debido a que sólo actúan mediante denuncia y lo que la Policía Federal llega a observar, pues el área de medicina veterinaria forense está todavía en pañales en comparación con otros países y se está abriendo brecha, para lo cual la PGR cuenta con dos especialistas en la entidad, cuya labor ha permitido reparar el daño provocado por el tráfico de especies.
No obstante, reconoció que otro punto en contra es que muchas veces la gente no da seguimiento a la denuncia por temor a represalias, ya que tienen que llevar fotos y video, pese a lo cual afirmó que sí ha habido personas detenidas, cuya sanción está establecida en el Código Penal Federal y varía de acuerdo a la cantidad de animales que tenían en su poder y lo que hacían con ellas.
Ante este panorama, puntualizó que por tratarse de un área nueva que se está empezando a trabajar se busca difundirla entre la población, a fin de que sea tomada como herramienta apoyada en las leyes que protegen a todas las especies, pues los daños ocasionados son invaluables al afectar a un ecosistema.




