Jóvenes escoltan a peregrinos guadalupanos en carreteras de la península
En distintos tramos carreteros de Quintana Roo y Yucatán se observa a grupos de jóvenes en motocicletas acompañando a los peregrinos guadalupanos que avanzan corriendo o en bicicleta rumbo a sus comunidades. Su misión es brindar asistencia, cuidado y protección durante los recorridos que se intensifican en estos días previos al 12 de diciembre.
Los jóvenes provienen del municipio de Bacalar y forman parte de los equipos de apoyo que cada año se organizan para cumplir una promesa: cuidarse entre ellos y auxiliar a quienes viajan en devoción a la Virgen de Guadalupe. Portan banderas con su imagen y se mantienen atentos a cualquier necesidad en la ruta.
Sus tareas incluyen desde apoyo básico mecánico hasta pequeñas reparaciones de bicicletas y motocicletas, además de primeros auxilios sencillos, hidratación y orientación. La voluntad, dicen, es el motor principal de esta labor que realizan sin otro interés que acompañar a quienes expresan su fe con esfuerzo y sudor.
El trayecto es largo y suele extenderse por horas, a veces por días, bajo sol, viento y el constante flujo vehicular. Aun así, aseguran que la fe de los peregrinos contagia y mantiene firme el ánimo para continuar junto a ellos en los caminos que atraviesan la península.
En la temporada guadalupana, las vías estatales y federales presentan un incremento notable de antorchistas, ciclistas y corredores que se dirigen a cumplir sus promesas. Las antorchas, luces y banderas son señales de su presencia en la carretera.
Las autoridades y los propios escoltas piden a los automovilistas conducir con precaución, disminuir la velocidad al acercarse a contingentes y permitir el paso seguro de quienes participan en esta tradición que fortalece la identidad y devoción de miles de familias.






