José Luis pide ayuda desesperada para su hermana enferma: “Confiamos en la bondad de los morelenses”
JMM.- En José María Morelos, donde la necesidad se mezcla con la esperanza, José Luis Dzul Tun alza la voz con el corazón en la mano para pedir apoyo a favor de su hermana, María del Carmen Dzul, quien enfrenta complicaciones de salud agravadas por la diabetes.
La familia, que vive en la calle Chichankanab, a un costado de la tortillería «Mari» y frente a la casa verde, ha tenido que afrontar los altos costos de medicamentos que el hospital público no puede proporcionar. Los médicos han solicitado estudios y medicamentos específicos que simplemente no están disponibles, dejando a María del Carmen en una situación crítica.
“Los medicamentos son muy caros, cada ampolleta cuesta entre 300 y 400 pesos, y necesita cinco… eso son casi 1800 pesos. No contamos con ese dinero”, relata José Luis con voz entrecortada. “Ya antes nos ayudaron y sí vimos mejoría… ella estaba muy mal, se le estaba deshidratando el cuerpo y los análisis ayudaron mucho. Por eso ahora, otra vez, pedimos ayuda, de corazón”.
Con un discurso entrecortado por la emoción y la preocupación, José Luis intenta explicar el dolor que siente al ver a su hermana deteriorarse. Aun sin conocer con precisión los términos médicos, tiene claro que la enfermedad es grave y que el sistema de salud no tiene los recursos para responder como se debe.

“El hospital no tiene los medicamentos que nos piden… nos dieron la receta, pero están demasiado caros. Nosotros confiamos en que la gente de buen corazón nos pueda ayudar otra vez”.
No es la primera vez que esta familia morelense recurre a la solidaridad del pueblo. En ocasiones anteriores han recibido apoyo que hizo una gran diferencia en el estado de salud de María del Carmen. Hoy, vuelven a necesitar esa mano amiga, esa respuesta solidaria que muchas veces ha distinguido a los morelenses.
¿Dónde apoyar?
Cualquier persona interesada en apoyar puede acudir directamente al domicilio mencionado o comunicarse con la familia. Quieren que la gente los vea, que sepa que lo que dicen es verdad, y que la necesidad es real.
José Luis, con humildad, cierra con un mensaje lleno de fe:
“Gracias a la gente que nos apoyó antes… gracias a Dios y a ustedes mi hermana pudo seguir. Hoy solo pido que, si pueden, nos ayuden una vez más”.




