En medio de la polémica
CIUDAD DE MÉXICO.-
El procurador general de la República, Raúl Cervantes, es el último de una larga lista de servidores públicos, que han optado por matricular sus autos de alta gama en el Estado de Morelos, para ahorrarse unos cuantos miles de pesos al año. Según una investigación de Mexicanos contra la Corrupción, Cervantes tiene un Ferrari 458 Coupé, que costó casi cuatro millones de pesos, registrado en una casa deshabitada de Xochitepec, en la que hay otros tres coches matriculados. El auto se registró en ese domicilio en el verano de 2012, pocos días después de que Cervantes tomase posesión como senador del PRI. La noticia llega en un momento en que su posible pase automático de procurador a fiscal general, ha suscitado duras críticas en su contra.
La mayoría de quienes tienen suficiente dinero, para comprar un auto de alta gama y viven en la capital, eligen Morelos para matricular su coche por un motivo: evitar tener que pagar el impuesto de Tenencia. La cercanía física a la Ciudad de México y las facilidades que otorgan muchas agencias, hacen bien sencilla la operación: el coche ya es entregado a su propietario, con placas de Morelos, toda vez que ya ha sido matriculado en un domicilio falso, casi siempre en barrios populares, lo que les permite esquivar la tasa.




