‘El Mayo’ Zambada morirá en una prisión de EU; su reino del terror terminó, afirma Pam Bondi
Ismael El Mayo Zambada, cofundador del Cártel de Sinaloa, pasará el resto de su vida en una prisión federal de Estados Unidos tras declararse culpable de narcotráfico, anunció la fiscal general Pamela Bondi.
«Anunciamos una victoria para el Departamento de Justicia, el capo de la droga Ismael García, conocido como El Mayo, confesó una vida de crimen al servicio del Cártel de Sinaloa, una organización terrorista extranjera. Gracias al trabajo de nuestros agentes, El Mayo pasará el resto de sus días tras las rejas. Morirá en una prisión de Estados Unidos, donde pertenece», dijo Pamela Bondi.
«El reconocimiento de su culpa nos acerca un paso más a nuestro objetivo de eliminar a los cárteles de la droga, y a las organizaciones criminales trasnacionales, que inundan a nuestro país con drogas, traficantes de personas y homicidas. Con Donald Trump a cargo, el Departamento de Justicia trabaja hombro a hombro con todas las agencias de seguridad, para eliminar a los narco-terroristas, porque eso es lo que son, narco-terroristas», añadió en conferencia de prensa.
Zambada, de 77 años, al que la justicia estadunidense acusa de haber sido uno de los «más prolíficos y poderosos narcotraficantes del mundo», fue detenido el 25 de julio de 2024 en suelo estadunidense tras llegar, según denunció, emboscado por un hijo del Chapo, Joaquín Guzmán López.
«Su socio era El Chapo Guzmán, son cofundadores del Cártel de Sinaloa. Asesinaron brutalmente a personas e inundaron con drogas a nuestro país… su reinado del terror terminó, nunca volverá a caminar en libertad», abundó.
Está acusado de 17 cargos, como la dirección de una empresa criminal continuada, la importación de miles de kilos de cocaína y otros narcóticos, como fentanilo, metafentaminas, heroína y mariguana a Estados Unidos.
«Durante las últimas tres décadas, El Mayo y sus cómplices hicieron billones de dólares cada año al suministrar drogas venenosas a Estados Unidos. No más. El Cártel de Sinaloa comenzó con la cocaína, pero bajo el liderazgo de El Mayo incursionó en la heroína y fentanilo, cuyos precursores químicos vienen desde China», acusó.
También se le acusa de lavado de dinero, delitos con armas de fuego y actos violentos vinculados al cartel entre 1989 y enero de 2024.
«El Mayo también se aseguró de que el Cártel de Sinaloa operara sus negocios de narcotráfico mediante una gran violencia. Usaron armas de uso exclusivo del Ejército y contrataron sicarios para asesinar a sus enemigos. Cometieron asesinatos repugnantes, secuestros y crímenes horribles para mantener la disciplina entre sus filas. Ordenó el asesinato de incontables personas», informó.
El acuerdo alcanzado con la fiscalía neoyorquina, que ha asumido y unificado otro caso abierto en un tribunal de Texas, prevé que Zambada se declare culpable de los cargos principales: empresa criminal continua y «conspiración RICO», un delito que castiga los acuerdos para cometer actividades de crimen organizado dentro de un grupo criminal, según una carta del fiscal jefe del Tribunal Federal del Distrito Este, Joseph Nocella.
«Muchas personas inocentes murieron como resultado de esto. El Mayo operó con impunidad del más alto nivel. Pagó sobornos a oficiales del gobierno, compró a policías y controló a oficiales corruptos. Los crímenes del Mayo fueron tan prolíficos durante las últimas dos décadas que fue imputado en 16 cortes federales. Escapó de la justicia por décadas, pero bajo el liderazgo de Donald Trump enfrentará la ley», comentó.
La fiscalía había anunciado a principios de agosto que renunciaba a pedir la pena de muerte en su caso, pese a que Zambada no estaba amparado por un acuerdo de extradición con México, que excluye la pena capital.
«El resultado de las instrucciones de Donald Trump es que hemos imputado a cabecillas de las organizaciones terroristas con cargos de narco-terrorismo», añadió.
Aunque el juez deberá anunciar la sentencia que impondrá a Zambada, se espera que sea menor a la del Chapo Guzmán, condenado en 2019 a cadena perpetua tras un largo juicio en el mismo tribunal y ante el mismo juez.
«Llamamos a estos capos como lo que son: narco-terroristas internacionales, que invadieron nuestro país y destruyen a nuestras comunidades. Los procesaremos como terroristas. Desde el inicio del gobierno de Donald Trump, el gobierno mexicano han entregado a más de 50 criminales peligrosos, son números históricos. Nos aseguraremos de que enfrenten la justicia», adelantó.
Fuerte presión de la Casa Blanca
Desde su regreso a la Casa Blanca en enero, el presidente Donald Trump ha redoblado las amenazas a México con elevados aranceles para que detenga el contrabando de drogas, en particular el de fentanilo, causante de decenas de miles de muertos por sobredosis en Estados Unidos.
En las últimas semanas, el gobierno estadunidense ha desplegado fuerzas navales en el Caribe para luchar contra los cárteles latinoamericanos, en particular el Cártel de Sinaloa y el venezolano Tren de Aragua, que Washington designó como organizaciones «terroristas globales».
A mediados de agosto, las autoridades mexicanas entregaron a Estados Unidos a 26 presuntos narcotraficantes de alto perfil que se suman a otro grupo de 29 entregados en febrero, entre los que se encuentra el veterano capo Rafael Caro Quintero, acusado por el homicidio del agente de la DEA Enrique «Kiki» Camarena, en 1985.
El Cártel de Sinaloa es considerado como la mayor organización de narcotráfico del mundo.
Pese a que sus jefes históricos, algunos descendientes y estrechos colaboradores están presos en Estados Unidos, el grupo sigue operando a través de nuevas generaciones y redes logísticas asentadas en ambos lados de la frontera.
Con la información de Milenio




