Deténgase y analice
Si usted es de las personas que se enoja con facilidad, por favor, lea esto y analice.
Enojarse es algo natural e inevitable, pero es necesario ver con quién se enoja, por qué se enoja y qué hace con su irá.
Cuando vemos o sentimos una acción de injusticia y aparte estamos estresados, tendemos a frustrarnos, puede ser el momento en que se presente un ataque de irá.
Las expectativas no cumplidas y el sentimiento de menosprecio pueden traer una frustración que se manifiesta en aumento del ritmo cardíaco y la presión arterial, detonando en ira.
La salud mental es muy importante para tener un buen concepto de uno mismo; para entender que las expectativas que uno percibe de las cosas y de las personas pueden cambiar y ser otras, y ante ellas, aceptar los retos y desafíos personales que nos ayudan a mejorar; que el mundo, la gente y las cosas están en constante cambio; y que ante ello debemos adaptarnos y adecuarnos aceptando todo, como el viejo refrán dice:
«No hay mal que por bien no venga» o como la Biblia dice: «Para los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien». (Romanos 8:28).
Factores como la economía, la inseguridad, enfermedad, malos negocios, maltrato en el trabajo y otros como éstos, deben abrirnos espacio para detenernos a analizarnos y hacer cambios en nuestra persona.
Aprenda a enojarse: Enójese con quién debe enojarse, hágalo con una actitud correcta, en el lugar correcto, con las palabras correctas y de la manera correcta. No tome las cosas personales ni pierda los estribos. (sea dueño de su cabeza, no la pierda).
Se necesita coraje para auto disciplinarse, para proponerse a hacer cambios personales, para alcanzar sus metas. Se necesita valor para creer que lo puede lograr, y se necesita ser educado para hacer todo «Decentemente y con orden». 1 Cor. 14:40.
«Bendiciones amigos y hermanos caminantes del camino llamado vida».






