Declaran en quiebra a la aerolínea regiomontana Magnicharter
La aerolínea Magnicharters fue declarada formalmente en quiebra por una jueza federal, luego de suspender sus operaciones en abril de 2026 y enfrentar un incumplimiento generalizado en el pago de sus obligaciones financieras.
La resolución fue emitida por Tessy del Rocío Covarrubias, titular del Juzgado Primero de Distrito en Materia de Concursos Mercantiles, quien consideró procedente la solicitud presentada por Grupo Aéreo Monterrey, empresa matriz de la compañía. Con esta determinación se abrió la etapa de quiebra, que contempla la intervención de un síndico para administrar los bienes y gestionar su venta con el objetivo de obtener recursos para los acreedores.
Como parte del fallo, la jueza ordenó realizar de inmediato un inventario de los activos de la empresa, incluidos libros contables, documentos, archivos electrónicos, dinero en caja y otros bienes que estén bajo su posesión o en manos de terceros.
La autoridad también determinó que los procedimientos de concurso mercantil de las empresas vinculadas al grupo, entre ellas la agencia de viajes Magnitur y la compañía de transporte terrestre Magnibus, deberán tramitarse en expedientes independientes.
Aunque todavía no se cuenta con una lista definitiva de acreedores, se han reportado cerca de 500 adeudos registrados inicialmente en el procedimiento. Entre las obligaciones económicas destacan aproximadamente 161 millones de pesos correspondientes a compromisos laborales y alrededor de 150 millones por paquetes turísticos vendidos por agencias de viajes que no pudieron cumplirse.
Además, Grupo Aéreo Monterrey mantiene un adeudo estimado de 80 millones de pesos con el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), por servicios aeroportuarios, uso de mostradores y arrendamiento de hangares. La deuda total reportada por la compañía ronda los 800 millones de pesos, aunque la cifra deberá precisarse durante el proceso judicial.
Entre los activos de Magnicharters se encuentran tres aeronaves Boeing 737-300, que permanecen resguardadas en un hangar del AICM. Estos aviones podrían representar una fuente de recursos para cubrir parte de los compromisos financieros, siempre que se confirme que son propiedad de la empresa.
La crisis de la aerolínea también tuvo consecuencias en el ámbito aeronáutico. La Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC) revocó el certificado de explotador de servicios aéreos de Grupo Aéreo Monterrey el 29 de junio de 2026, luego de que la compañía no acreditara el cumplimiento de los requisitos establecidos por la normativa. Previamente, el 14 de abril, la autoridad había ordenado la suspensión de sus operaciones como medida preventiva.
Por tratarse de una empresa que prestaba un servicio público concesionado, la jueza ordenó notificar a la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), que deberá intervenir en el procedimiento y proponer al especialista que asumirá la función de síndico. Posteriormente, el Instituto Federal de Especialistas de Concursos Mercantiles realizará la designación correspondiente.
Con la apertura de esta etapa judicial comenzará el proceso para asegurar y disponer de los bienes de la compañía, mientras se determinan los recursos disponibles y las obligaciones pendientes con trabajadores, clientes y demás acreedores.
Con la información de López-Dóriga Digital




