Chocolate, dulces y juguetes: así se honra a los niños difuntos en el Janal Pixán

El 31 de octubre, fecha dedicada a las almas de los niños difuntos en la tradición maya del Janal Pixán, las familias preparan ofrendas especiales con alimentos, golosinas, frutas y juguetes para recibir a quienes, según la creencia, regresan al encuentro de sus seres queridos.


Rosa María Cime Xicum, destacada partera, herbolaria y dignataria maya, quien forma parte del cuerpo docente de la Universidad Intercultural Maya de Quintana Roo (UIMQROO) y se desempeña como abuela tutora, compartió las costumbres que distinguen esta celebración y la manera en que se preparan las ofrendas para los más pequeños.


Por la mañana se coloca chocolate con leche y pan cortado en pedazos pequeños, mientras que al mediodía se ofrecen frutas de temporada, dulces suaves y golosinas como anisitos, gomitas y pequeñas confituras. También se aprovechan los productos disponibles en los patios familiares, entre ellos guayabas, mandarinas, naranjas y limones dulces.


Los juguetes ocupan un lugar especial en la mesa, donde se colocan trompos, canicas, timbomba y tinjoroch, juegos tradicionales destinados a los niños que, por su edad, ya podían disfrutarlos. Para la comida se prepara un caldo conocido como pucherito, mientras que por la tarde se vuelve a ofrecer chocolate, acompañado de galletas de animalitos y velas de colores.


Cime Xicum explicó que los juguetes y las ofrendas permanecen sobre la mesa durante los días de la celebración y no se retiran hasta después de la misa de las ánimas, en el tercer día. Cada alimento, dulce y objeto tiene un lugar dentro de esta práctica, transmitida de generación en generación como parte de la memoria familiar.


La explicación de Doña Rosita permite conocer los detalles de una tradición que va más allá de colocar una ofrenda: representa una forma de recordar a los niños fallecidos y conservar las costumbres del pueblo maya, en las que los sabores, los juegos y los rituales mantienen viva la relación entre las familias y sus antepasados.

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