Campesinos de La Candelaria enfrentan pérdidas por lluvias y bajos precios en el mercado
En José María Morelos, los productores del campo viven una temporada marcada por la incertidumbre.
Las lluvias intensas, acompañadas de tormentas que traen lluvia acida y plagas, han reducido drásticamente la producción de maíz, limón y hortalizas, dejando a muchas familias con pérdidas que no logran recuperar.
Francisco Antonio Vázquez, campesino de la comunidad de La Candelaria, explicó que las tormentas no solo dañan las siembras, sino que tampoco permiten fumigar a tiempo. “Cuando cae la lluvia con esa fuerza, el agua afecta las plantas, trae plagas y no nos da tiempo de aplicar químicos. La cosecha se pierde y, aunque inviertas, muchas veces ni siquiera recuperas lo gastado”, lamentó.
En esta temporada, Vázquez destacó que lograron sacar algo de maíz y están en proceso de cosechar jícama, pero otros cultivos como la sandía o la sábila prácticamente no rindieron. “Ni la inversión se recupera, todo se fregó”, expresó, recordando que trabajar una hectárea puede costar entre 40 y 50 mil pesos, una suma imposible de cubrir sin apoyo.
El panorama se complica aún más con los bajos precios en el mercado. El limón, por ejemplo, se vende a tan solo 20 o 30 pesos la carga, lo que apenas alcanza para pagar la mano de obra de quienes ayudan a recolectar. “No deja ganancia, el productor no se queda con nada. A veces terminas debiendo más de lo que logras vender”, señaló el campesino mientras ofrecía su producto en el mercado del productor de la cabecera municipal.
Las plagas, como el acaro y la mosca, también han golpeado los cultivos, y los agricultores afirman que ya no reciben la asesoría técnica que antes existía. “Cada quien trabaja como puede, a su modo, porque no hay quien nos oriente. Los químicos están caros y uno solo no puede contra las plagas”, explicó.
Con la próxima llegada del Día de Muertos, los campesinos se preparan para sacar la mayor parte de su producción al mercado, esperando que la demanda eleve ligeramente los precios y puedan recuperar al menos una parte de lo invertido. “Aunque no sea mucho, que suba el precio ayuda. Lo que pedimos es inversión en el campo, porque sin inversión no hay producción ni empleo”, concluyó Vázquez.





