Conmoción cordis: el impacto en el pecho que pudo causar la muerte del futbolista Jesús de Miguel
El delantero del Tenerife, de 30 años, falleció tras sufrir un paro cardiorrespiratorio durante un partido contra el FC Andorra. Especialistas señalan que pudo tratarse de una arritmia provocada por un golpe en un momento vulnerable del ciclo cardíaco.
ESPAÑA.— La muerte del futbolista Jesús de Miguel, delantero del CD Tenerife de 30 años, ha generado conmoción en el ámbito deportivo y reavivado la atención sobre la conmoción cordis, un fenómeno poco frecuente que puede provocar una parada cardíaca repentina tras recibir un impacto en el pecho.
El jugador falleció este martes en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Universitario Nuestra Señora de la Candelaria, donde permanecía ingresado después de sufrir un fuerte percance durante el encuentro entre el Tenerife y el FC Andorra, disputado en el estadio Heliodoro Rodríguez López.
El incidente ocurrió en los minutos finales del partido, cuando el atacante chocó con el portero del Andorra, Jesús Owono, y recibió un impacto entre el pecho y la cabeza.
Tras el golpe, De Miguel quedó inconsciente sobre el terreno de juego y sufrió una parada cardiorrespiratoria. Los equipos médicos realizaron maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) y consiguieron recuperar su pulso antes de trasladarlo de urgencia al hospital. Sin embargo, durante la madrugada presentó un deterioro neurológico y posteriormente falleció.
¿QUÉ ES LA CONMOCIÓN CORDIS?
De acuerdo con especialistas en cardiología, la conmoción cordis es un evento de muerte súbita que puede desencadenarse cuando un impacto en el pecho coincide con una fase particularmente vulnerable del ciclo eléctrico del corazón.
El presidente de la Sociedad Española de Cardiología, Ignacio Fernández Lozano, explicó que no necesariamente se requiere un golpe de gran intensidad, ya que el momento en que ocurre puede ser determinante para desencadenar una arritmia ventricular potencialmente mortal.
Una de sus características es que puede producirse sin provocar daños estructurales en el corazón, las costillas o el esternón.
En estos casos, la alteración del ritmo cardíaco puede ocasionar una parada cardiorrespiratoria y comprometer rápidamente el suministro de oxígeno al cerebro.
LA IMPORTANCIA DE ACTUAR INMEDIATAMENTE
Los especialistas advierten que cada minuto sin atención durante una parada cardíaca reduce considerablemente las posibilidades de supervivencia. Por ello, la reanimación cardiopulmonar y el uso oportuno de un desfibrilador pueden resultar determinantes.
Ante una emergencia de este tipo, se debe llamar inmediatamente al servicio de emergencias, iniciar compresiones torácicas a un ritmo de entre 100 y 120 por minuto y utilizar un desfibrilador externo automático (DEA) si está disponible, siguiendo sus instrucciones.
Aunque la conmoción cordis figura entre las posibles explicaciones del incidente, no se ha confirmado públicamente que haya sido la causa de muerte del futbolista.
Información: Agencias.




