Cincuenta años después, volvieron a caminar por los mismos pasillos

Era una mañana distinta. El aire fresco de octubre parecía guardar algo de aquella historia que comenzó hace 50 años. Por los mismos caminos llegaron jóvenes con uniforme y mochila, pero también hombres y mujeres que alguna vez fueron adolescentes y que hoy regresaban con el paso más lento, el cabello distinto y la memoria intacta.


Eran alumnos de las primeras generaciones de la Escuela Secundaria Técnica número 13 “Manuel Crescencio Rejón” y estudiantes de la Generación 2026. Dos tiempos separados por décadas se encontraron frente a la misma escuela. Los mayores volvieron a ser alumnos por un instante; los más jóvenes descubrieron que aquellos rostros que aparecían en las fotografías también fueron, alguna vez, como ellos.


La dirección abrió las puertas y preparó una exposición fotográfica que convirtió los pasillos en una especie de viaje al pasado. En las imágenes aparecieron las generaciones de los años setenta, entre ellas la de 1979, que regresó 47 años después. Allí estaban aquellos muchachos de uniforme que hoy son padres, abuelos, profesionistas, campesinos y hombres y mujeres que construyeron su propia historia.


Las fotografías también contaban qué se enseñaba en aquella escuela: ganadería, apicultura, ciencias rurales y tecnologías. Una formación pensada para una comunidad rural y que convirtió a la Técnica 13 en una institución única en la Zona Maya. Medio siglo después, muchas de aquellas enseñanzas siguen formando parte de la memoria de quienes pasaron por sus aulas.


Y caminar por esos salones tiene algo de extraño y de hermoso. Las paredes están pintadas, los espacios han cambiado y las generaciones también. Pero los pasillos siguen siendo los mismos. Quien alguna vez estuvo ahí puede reconocer una esquina, una puerta, un salón. Hoy esos lugares están ocupados por la Generación Alfa, jóvenes que quizá todavía no imaginan que algún día podrán regresar y encontrarse con sus propios recuerdos.


Porque una escuela no son solamente paredes, pupitres o libros. También son las primeras amistades, los maestros que dejaron huella, las travesuras, los nervios, los sueños y las historias que el tiempo no consigue borrar. Este viernes, cinco décadas de esas historias volvieron a encontrarse bajo el mismo techo.


La Escuela Secundaria Técnica número 13 “Manuel Crescencio Rejón” cumple 50 años. Y quizá la mejor manera de celebrarlo no fue mirar hacia atrás ni solamente pensar en el futuro, sino reunirlos a ambos: a quienes comenzaron esta historia y a quienes hoy tienen en sus manos la responsabilidad de continuarla. Felicidades a nuestra Técnica 13, 50 años después, la historia sigue viva.

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