Redes sociales: un reto de todos
Jóvenes y autoridades de la demarcación analizan todos los riesgos del mundo digital.
Cuajimalpa
Por Redacción
El diálogo se convirtió en la herramienta principal para abordar una de las preocupaciones más latentes de la actualidad: el impacto de las plataformas digitales en la infancia. El alcalde de Cuajimalpa, Carlos Orvañanos Rea, encabezó un conversatorio dinámico donde la voz de la juventud fue el eje central para desmenuzar la compleja relación entre los menores y las redes sociales.
Durante el encuentro, se enfatizó que la construcción de soluciones responsables no puede realizarse de forma unilateral desde la oficina de un funcionario. Orvañanos Rea subrayó que entender cómo las nuevas generaciones viven, consumen y perciben el mundo digital es el primer paso crítico para establecer políticas públicas que realmente protejan a las niñas y niños de la demarcación.
El evento contó con la participación activa de diversos sectores juveniles, quienes compartieron sus experiencias y perspectivas sobre los riesgos y beneficios de la conectividad constante. Esta retroalimentación directa busca generar un diagnóstico real que permita a los padres de familia y autoridades actuar de manera preventiva y no solo reactiva ante los peligros de la red.
La colaboración institucional también fue un punto clave de la jornada. El alcalde aprovechó el espacio para agradecer públicamente a Ernesto Sánchez Rodríguez por la invitación y la organización de este foro, destacando que la suma de voluntades entre amigos y aliados es lo que fortalece el tejido social y la seguridad de los grupos más vulnerables.
Con una narrativa centrada en la escucha empática, el conversatorio permitió identificar que la alfabetización digital es una tarea pendiente y urgente. Los asistentes coincidieron en que prohibir el acceso no es la solución, sino educar en el uso ético y seguro de las herramientas tecnológicas para evitar el aislamiento o el acoso cibernético.
Al cierre de la sesión, se reafirmó el compromiso de Cuajimalpa por seguir abriendo espacios de debate donde los jóvenes no sean solo espectadores, sino protagonistas de las soluciones. El intercambio de ideas dejó claro que el bienestar de la infancia en el entorno virtual es una responsabilidad compartida que requiere vigilancia, criterio y, sobre todo, mucha comunicación.




