Cambio climático genera riesgo de pérdidas en la producción de maíz en José María Morelos
El ciclo agrícola de este año en José María Morelos se encuentra bajo un fuerte riesgo debido a la irregularidad en las lluvias y la imprevisibilidad del clima, factores que han provocado un desarrollo desigual en las milpas. Mientras algunos productores ya observan jilotes en sus parcelas, otros apenas ven crecer plantas de medio metro de altura, lo que podría traducirse en pérdidas considerables.
Eliodoro Mex Colli, productor local, advirtió que el comportamiento del temporal ha obligado a los campesinos a sembrar en distintos momentos, lo que derivó en resultados contrastantes. “Quienes sembraron temprano lograron avanzar, pero muchos que lo hicieron en agosto vieron cómo aves y roedores acabaron con los maíces recién germinados. Hubo compañeros que tuvieron que resembrar híbridos para no perder completamente el ciclo”, explicó.
El riesgo no se limita a la falta de lluvias regulares, sino también a la aparición de plagas, aunque en menor escala. Brotes de gusano cogollero y mosquita blanca han afectado parcelas, y si bien la humedad irregular ha frenado su propagación masiva, los productores saben que cualquier variación en el clima podría disparar nuevamente los daños.
Mex Colli insistió en que el cambio climático está golpeando de manera directa al campo maya. “El clima se ha vuelto impredecible, no hay certeza de cuándo sembrar ni de cómo responderá la naturaleza. Eso pone en riesgo la producción y, por lo tanto, la economía de nuestras comunidades”, advirtió.
Los campesinos han tenido que recurrir a prácticas nuevas para salvar parte de sus cosechas, aunque esta decisión implica mayores costos y no garantiza resultados positivos si las lluvias cesan antes de tiempo. “El riesgo de pérdida es real; hay parcelas que ya no se van a recuperar, y otras dependen de que el temporal se prolongue unas semanas más”, señaló el productor.
De no consolidarse las lluvias en lo que resta de la temporada, los productores de José María Morelos podrían enfrentar una baja en el volumen de maíz disponible, lo que afectaría tanto al autoconsumo como a la oferta en el mercado local.





