Dan la clave para no sufrir ante fenómenos hidrometeorológicos
Por Blanca Silva
A punto de iniciar el periodo más álgido de la temporada de huracanes, especialistas del sector asegurador advierten que el impacto de la inflación y la escasez de la cadena de suministro, derivada de la pandemia y el conflicto entre Rusia y Ucrania, elevarán los costos de reconstrucción y reemplazo.
Aunque Quintana Roo tiene una gran cultura aseguradora, el líder para Latinoamérica de la práctica de Cadena de Suministros de la empresa de corretaje de seguros y administrador de riesgos Marsh, José Luis Pescador, hizo hincapié en la importancia de que las empresas validen las sumas aseguradas, pues la preparación es clave para aumentar la resiliencia durante la temporada de huracanes 2022.
En entrevista, señaló que la temporada anual de huracanes sirve como recordatorio para que las empresas susceptibles de ser afectadas por estas condiciones climáticas revisen su planificación y procedimientos de continuidad comercial, a fin de aumentar su resiliencia operativa y proteger a su gente y comunidades de las consecuencias de los fenómenos meteorológicos extremos.
Recordó que en el informe publicado el mes pasado, el Centro de Predicción Climática de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés), declaró que por séptimo año consecutivo existe un riesgo mayor de una temporada por encima de lo normal, dentro de lo cual se pronostican más de 40 tormentas y de 14 a 21 con nombre, de las cuales de seis a 10 podrían convertirse en huracanes.
Ante esta situación, destacó que el sector empresarial turístico debe tener planes claros y prácticos para proteger a su gente, minimizar el daño a su propiedad y reanudar las operaciones normales lo más rápido posible, para lo cual validar las sumas aseguradas para reflejar con precisión los valores reales de los activos es muy importante para evitar problemas de seguro insuficiente en el caso de pérdida.
Puntualizó que los eventos climáticos extremos como huracanes, vientos fuertes, lluvias intensas e inundaciones siguen siendo una gran amenaza para las personas y las empresas, por lo que para aumentar su resiliencia recomienda que realizar evaluaciones de riesgo detalladas que determinen el impacto operativo, tecnológico y financiero de estos eventos, mapeen sus pérdidas potenciales y revisen su provisión de seguros cuando corresponda.




