Sufren un calvario los niños de Quintana Roo
Por Soraya Huitrón
Durante el primer semestre de este año se han rescatado a poco más de 200 niños y niñas de situación de violencia y explotación por parte de sus propios padres, cifra que ya supera los reportados en todo el 2020 y el 2021.
En ese sentido, el Grupo Especializado de Atención a la Violencia Familiar y de Género GEAVI) informó que de enero a julio de este año se han logrado salvar a 185 menores de edad de situaciones de riesgo para su propia integridad, de los cuales aproximadamente el 50% se encuentran en Cancún.
De los casos, seis de cada 10, el principal agresor era el padre; tres de cada 10 fue la madre, mientras que en uno de cada 10 se trató de un familiar directo, como un tío o un abuelo. Además, el informe indica que la mayoría de estos casos ocurrieron en las colonias populares y asentamientos irregulares.
Las principales razones por las que fue necesaria la intervención de este organismo son por qué los niños y niñas sufrían violencia por parte de sus familiares, abandono, explotación laboral o abuso sexual, así como negligencia por parte de sus tutores en su cuidado, ocasionando que sufran cuadros graves de desnutrición o enfermedades.
Aunque se siguieron los protocolos de atención en estos rescates, en el 60% de las situaciones los infantes fueron regresados a sus respectivos padres, por orden de un juez que estableció sanciones en caso de incurrir de nuevo en agresiones.
En tres de cada 10 veces, los padres incurran de nuevo en las acciones que ocasionaron que les arrebaten a sus hijos.
Además de que las estadísticas puntualizaron que cuando sufrieron abuso sexual o explotación o maltrato, sus agresores tenían niveles de estudio de apenas nivel primaria, en casi todas las veces.
En tanto, en los casos en que los menores eran víctimas de abandono: la mayoría eran hijos de matrimonios jóvenes, que los dejaban en casa sin supervisión mientras salían a trabajar.




