DINERO Y PODER Román R Christfield

Millonario fraude Sagarpa-UAZ

En 2015, la Sagarpa entregó a la Universidad Autónoma de Zacatecas casi 220 millones de pesos para que diseñara planes y proyectos a favor del campo, pero en vez de eso, el dinero fue transferido a empresas y personas que no tenían el perfil para hacerlos, entre ellos edecanes, policías, columnistas, carniceros y recepcionistas. Los proyectos que debían ejecutar, terminaron en documentos con párrafos copiados de sitios como Wikipedia, monografias.com o buenastareas.com. El caso forma parte de un nuevo paquete de averiguaciones iniciadas por la PGR en noviembre pasado y que involucran esquemas de fraude entre dependencias federales y universidades. Este fraude en particular, que involucra a la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación, y la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), fue descubierto por una revisión de la auditoría, cuya denuncia penal ante la Procuraduría se presentó el pasado 31 de octubre. Los auditores encontraron que, burlando todo esquema de licitación o transparencia, la Sagarpa le entregó fondos a la Universidad por servicios que ésta se comprometió a hacer, pero que luego transfirió a proveedores y personas contratadas por honorarios, incapaces de llevar a cabo lo contratado. Cuando los auditores pidieron la comprobación de esos proyectos realizados, la dependencia y la Universidad entregaron informes que resultaron ser una copia de múltiples páginas de Internet. Y cuando se buscó a las empresas y personas involucradas en este esquema se encontró que la mitad de ellas negaron haber participado en estos procesos o firmado convenios. Sagarpa firmó directamente con la Universidad cinco convenios de colaboración y le transfirió los recursos cedidos ya por los beneficiarios: en total 219 millones 430 mil pesos. La Universidad declaró que contaba con los profesionales especializados, así como con los recursos técnicos y de capacitación, necesarios para la ejecución, supervisión y seguimiento de las acciones encomendadas en los mismos, así como, con los recursos humanos, materiales y técnicos suficientes para ejecutar con eficacia y calidad los servicios solicitados por Sagarpa, y que sería la única responsable de su ejecución, reveló la auditoría. Pero, como es el común denominador en los fraudes con la modalidad de la estafa maestra, resultó ser falso. La Universidad no ejecutó los servicios, sino que transfirió el dinero a otras empresas y personas en condiciones opacas e irregulares.

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