
Vive calvario tras embestirla calesa
Por Luis Roel Itzá > Quequi
Un calvario ha vivido la señora Bertha, desde que sufrió un accidente el pasado 1 de junio al ser embestida or un caballo desbocado de una calesa, mientras ella conducía su motocicleta frente al muelle de Puerta Maya.
Primeramente, en el Hospital General se pasa un día y medio sin atención y posteriormente, el propietario del caballo y de la concesión solamente le da 10 mil pesos para un estudio y le pide que haga una “vaquita” para pagar sus gastos, ya que su seguro solamente es de 17 mil pesos, pero que en realidad no cuenta con uno, como marca la ley para el transporte, y requiere de una intervención quirúrgica para las lesiones que sufrió.
El accidente ocurrió el pasado 1 de junio frente al muelle de cruceros Puerta Maya; el caballo, estando parado se asustó y desbocó sin calesero a bordo, a su paso arrolló a la señora Bertha, quien circulaba en su motocicleta, arrastrándola unos cuatro metros y quedando la persona debajo de las patas del equino que le ocasionó heridas en el rostro y varias partes del cuerpo.
En su momento, el concesionario Gustavo Ortegón, mejor conocido como “Hoy sí”, dijo que su aseguradora se haría cargo de los gastos médicos, aunque la lesionada fue enviada al Hospital General, donde estuvo ingresada más de un día sin recibir atención adecuada, por lo que su familia decide solicitar su alta voluntaria y trasladarla a un hospital privado en un taxi, debido a que el nosocomio no tenía ambulancia, porque el chofer ya había salido de su turno a las 3:00 de la tarde del pasado sábado.
Los estudios que le realizaron en la clínica tienen un valor de 20 mil pesos, pero terminan haciéndole uno de menor costo que cubrió el concesionario de la calesa, quien les dice que no tiene más dinero y que hagan una “vaquita” para pagar la operación y demás servicios que necesita la señora Bertha, y que después les iría devolviendo el dinero, con lo cual queda claro que no contaba con ningún seguro de gastos médicos como establece la ley para los servicios que prestan por una concesión de transporte.
Ante la difícil situación que se presenta, porque su familia tampoco tiene suficiente dinero para pagar la operación que requiere, así como los demás gastos de rehabilitación que necesita, la hermana de la lesionada solicita la ayuda de la autoridad, en este caso para que se le exija que cumpla con la indemnización de las lesiones que sufrió y que de paso se haga una verificación de documentación para prestar este servicio en el que se pone en riesgo la vida de los turistas que transportan.





