Verificación digital: el escudo contra fraudes modernos
Incode destaca el uso de inteligencia artificial y biometría para proteger a usuarios y ampliar el acceso a servicios financieros.
Cancún, 19 de marzo.- El avance de las tecnologías digitales ha facilitado el acceso a servicios financieros, pero también ha abierto la puerta a nuevas modalidades de fraude, advirtió Íñigo Castillo, director general de Incode FraudLab para Latinoamérica.
El directivo explicó que herramientas como la inteligencia artificial y las plataformas digitales han contribuido a reducir brechas y fomentar la inclusión financiera; sin embargo, también han sido aprovechadas por actores malintencionados.
“El reto es evitar que estas nuevas formas de fraude se conviertan en un obstáculo para el acceso a servicios financieros”, señaló.
En ese contexto, destacó que bancos, empresas fintech y autoridades han incrementado la coordinación para generar entornos más seguros y mantener la confianza de los usuarios.
Soluciones basadas en inteligencia artificial En entrevista con InZoomMX durante la 89 convención Bancaria que se realiza en Cancún, Castillo indicó que los procesos de verificación de identidad requieren actualmente el uso de tecnologías avanzadas, como biometría e inteligencia artificial, para validar a los usuarios de forma más eficiente.
Estas herramientas, dijo, permiten reducir errores en métodos tradicionales, como la identificación por huella dactilar, que puede fallar en ciertos sectores de la población, particularmente en adultos mayores. Aplicaciones más allá de la banca
El uso de estas soluciones se ha extendido a distintos sectores. Entre ellos, la implementación del sistema Fan ID en estadios de fútbol en México, donde —según la empresa— la asistencia aumentó tras reforzar los controles de seguridad.
Además, la tecnología de verificación de identidad se ha aplicado en procesos gubernamentales, incluyendo el Congreso de la Unión, así como en plataformas digitales que buscan restringir contenido por edad.
Tendencia en expansión El directivo anticipó que la demanda de soluciones de identidad digital continuará creciendo, impulsada por la necesidad de equilibrar seguridad, privacidad y acceso a servicios.
“Se trata de crear mecanismos que protejan a los usuarios sin generar fricción, facilitando la inclusión de todos los segmentos de la población”, concluyó.