Turismo en México acelera su transformación digital y eleva el reto de la seguridad

Ciudad de México.- El crecimiento del turismo en México avanza de la mano de una transformación tecnológica que está modificando tanto la forma de viajar como la operación de hoteles, aeropuertos y complejos turísticos, al tiempo que coloca la protección de datos, la prevención de fraudes y la atención de emergencias entre los principales desafíos para la industria.

De acuerdo con información de la Secretaría de Turismo, entre enero y julio de 2026 México recibió 59.71 millones de viajeros internacionales, cifra 7% superior a la registrada durante el mismo periodo de 2025. Del total, 28.91 millones fueron turistas internacionales, mientras que el ingreso de divisas generado por los visitantes alcanzó 21 mil 743 millones de dólares.

La evolución del sector coincide con la conmemoración, este 27 de septiembre, del Día Mundial del Turismo, promovido por Naciones Unidas y que este año coloca la digitalización y la inteligencia artificial en el centro de la conversación sobre el futuro de los viajes.

El crecimiento digital también abre nuevas vulnerabilidades

Las reservaciones, pagos y comunicaciones entre viajeros y establecimientos dependen cada vez más de plataformas digitales. En agosto, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana señaló que en México se proyectaba un incremento superior a 125% en el volumen de reservaciones y de 85% en ingresos, en un escenario donde los hoteles también fortalecen sus canales propios de comercialización.

Este crecimiento supone un mayor intercambio de información personal y financiera y, con ello, una exposición creciente a prácticas como phishing, suplantación de identidad, robo de credenciales y páginas fraudulentas.

Sergio Mora, CTO en México de Ecosistemas Global, destacó que la protección debe comenzar desde el momento en que el viajero establece contacto con un hotel.

“La seguridad del huésped comienza antes de llegar al hotel. Desde una reservación ya comparte datos personales y financieros que pueden pasar por distintos sistemas y proveedores; proteger esa información durante todo su recorrido digital es hoy parte de la experiencia turística”.

El especialista también señaló que el personal de recepción, reservaciones, administración y atención al huésped representa un componente importante dentro de las estrategias de ciberseguridad, debido al acceso que tiene a información y solicitudes de los visitantes.

“La tecnología puede bloquear miles de ataques, pero una llamada convincente puede abrir una puerta. La ciberseguridad también depende de colaboradores capacitados para reconocer y reportar situaciones sospechosas”, agregó.

Videovigilancia y comunicación ante emergencias

La incorporación de herramientas digitales tampoco elimina los riesgos físicos en los destinos turísticos. Hoteles y complejos requieren sistemas que permitan vigilar accesos y áreas operativas, detectar incidentes y coordinar respuestas ante situaciones que puedan afectar a visitantes y trabajadores.

Datos de la ENVIPE 2026 del INEGI señalan que durante 2025 se registraron 23 mil 473 víctimas de delito por cada 100 mil habitantes en México, mientras que el robo o asalto en calle o transporte público permaneció entre los delitos más frecuentes.

Jonathan Morera, de Radiosys, consideró que el objetivo de la tecnología de seguridad debe centrarse en la detección temprana y la capacidad de respuesta.

“Blindar un espacio turístico no significa convertirlo en una fortaleza. El verdadero valor de cámaras, sensores, alarmas y monitoreo está en detectar una situación a tiempo y permitir actuar antes de que se convierta en una crisis”.

Videovigilancia y centros de monitoreo

En este contexto, la integración entre videovigilancia y centros de monitoreo adquiere mayor relevancia. Como ejemplo, durante 2026 el Aeropuerto Internacional Benito Juárez de la Ciudad de México y el C5 capitalino acordaron incorporar 58 nuevas cámaras para reforzar la vigilancia y la atención de emergencias.

Morera explicó que el valor de estos sistemas aumenta cuando las imágenes y alertas pueden integrarse con los equipos responsables de la operación y seguridad.

“Una cámara por sí sola registra lo que ocurre; cuando está conectada a un centro de monitoreo como un C4 o C5, la información puede convertirse en una alerta y activar una respuesta”.

A ello se suma la radiocomunicación entre las distintas áreas de un establecimiento turístico, herramienta que permite compartir información durante una contingencia y coordinar acciones en tiempo real.

“En una emergencia, cada segundo cuenta. Una comunicación inmediata y confiable permite coordinar a las distintas áreas; cuando esa comunicación se fragmenta, se convierte en un riesgo adicional”, explicó Morera.

Según el especialista, dependiendo de los protocolos implementados, estos sistemas pueden reducir entre 20% y 40% los tiempos de coordinación operativa.

El escenario plantea así una convergencia entre la seguridad digital y física como parte de la experiencia turística. Para los especialistas consultados, el desafío no consiste solamente en incorporar nuevas herramientas tecnológicas, sino en acompañarlas con capacitación, prevención, protocolos y mecanismos de respuesta que permitan a la industria atender los riesgos sin afectar la experiencia del visitante.

Fuente: InZoomMx.

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