Surge un caso más de fraude inmobiliario
Compradores pagan por casas a Vas Por Más, las cuales siguen ocupadas y sin entregarse.
Por Redacción > Quequi
Cancún. El fraude triangulado en la venta de viviendas con derechos litigiosos a través de las empresas Recuperadora Bancaria Vas Por Más y Patrimundi, sigue arrojando nuevos datos, sacando a la luz la responsabilidad de Jennifer Thomas Salgado, en el entramado para defraudar a la gente que confiadamente depositó sus ahorros para adquirir una casa, sin saber que solo estaba comprando un problema a largo plazo.
Una de las afectadas, la única que cuenta con una escritura que ampara la compraventa de la vivienda, evidencia claramente la participación de Jennifer Thomas Salgado, al ser la persona que le vendió la propiedad a mediados de 2024, la cual hasta hoy no ha recibido, pues está ocupada por supuestos trabajadores de Thomas Salgado.
La escritura, expedida por la Notaría 95, ampara la compra de la vivienda ubicada en la calle Porto Comacchio, Manzana 3, Lote 2, Número 11, del fraccionamiento Residencial Villamarino, por la cual pagó la cantidad de 1 millón 150 mil pesos, además de más de 100 mil pesos por la escrituración.
De acuerdo con el documento, la vivienda tiene un valor catastral de 321 mil 897.45 pesos, pero en la cédula catastral aparece con un monto de 843 mil pesos y el avalúo fue de 1 millón 150 mil pesos, cantidad que finalmente pagó la afectada.
Dicha cantidad fue depositada en una cuenta de la empresa Vas Por Más, mientras que el dinero de la escrituración fue entregado de manera directa a Christian Thomas Salgado (hermano de Jennifer y apoderado legal de la empresa Recuperadora Bancaria Vas Por Más), para que lo entregara a la Notaría Pública No. 95. Sin embargo, el dinero no ingresó de manera inmediata a las arcas notariales; hubo que recurrir a la presión para que lo entregara y, finalmente, la notaría liberara la escritura.
Adicionalmente, la afectada firmó un Contrato de Prestación de Servicios Profesionales de Mediación Inmobiliaria y Legales Relacionado en septiembre de 2022, bajo el argumento de que la propiedad estaba ocupada por trabajadores de Jennifer Thomas Salgado; sin embargo, ellos se encargarían de realizar el juicio de desahucio correspondiente, quienes debían desocuparla a más tardar en tres meses. Confiando en que ya contaba con la escritura que la amparaba ante la ley, esperó sin ningún resultado a casi un año de distancia, y hasta el día de hoy no han resuelto nada y Jennifer Thomas le advirtió que el costo de dicho juicio de desahucio lo iba a pagar ella como compradora, siendo que el contrato antes mencionado refiere que Vas por Más es quien debe patrocinar.
Incluso amparada en el documento, en enero pasado realizó el contrato de prestación del suministro de energía eléctrica ante la Comisión Federal de Electricidad (CFE), pero grande fue su sorpresa al ver que la casa continuaba ocupada, por lo cual pidió a la paraestatal suspender el servicio. Sin embargo, “los invasores” optaron por poner un “diablito” para tener servicio y seguir habitando la vivienda.
Aunque la empresa Vas Por Más se comprometió a negociar el desalojo de la propiedad, la realidad es que a la fecha no hay ningún avance, por lo que incluso ofrecieron a la afectada un bono para que llevara el juicio de desalojo de manera independiente o que aceptara una nueva cesión de derechos litigiosos de una propiedad que supuestamente está más avanzada en el tema.
Ninguna de las dos fue aceptada por la persona, ya que ambos dejan de lado el interés devengado por la cantidad pagada por la propiedad y los honorarios de los abogados que llevan el caso, cuyo monto representa en promedio el 30% del monto liquidado.
La simulación
Además, la situación evidenció que Jennifer Thomas Salgado sí forma parte del organizado entramado de empresas que participan en el esquema para defraudar a la gente, al recibir una comisión de las ventas que realiza.
Aunque en su momento envió un derecho de réplica afirmando que no tenía ninguna relación con el tema, la escritura de la vivienda antes mencionada deja en claro su participación en el esquema, que involucra a varios miembros de su familia, cuyo proceder ha afectado a cerca de 50 personas que vieron la oportunidad de hacerse de una propiedad para obtener un ingreso extra y terminaron afectando en algunos casos gravemente la salud de las personas defraudadas.
Cronología del presunto fraude
Abril de 2024
- Virginia Ester Alexandre Zamaya ve un anuncio en Facebook sobre casas en remate publicado por una mujer llamada Georgina Vargas.
- Al contactarla, Georgina la canaliza con su jefa, Estefany Guerrero, quien se presenta como líder del equipo de ventas.
- Le muestran una propiedad en el fraccionamiento Villamarino, asegurando que no tiene problemas legales y que la entrega se haría en tres meses.
2 de mayo de 2024
- Virginia firma un contrato notariado, confiando en la legalidad del proceso.
- Realiza un primer pago de 350 mil pesos mediante transferencia bancaria a una cuenta del Banco Santander.
24 de mayo de 2024
- Efectúa el segundo pago, de 800 mil pesos, a la misma cuenta bancaria.
- La suma total entregada asciende a 1 millón 150 mil pesos.
14 de junio de 2024
- Le solicitan pagar las escrituras, asegurando que es parte del proceso.
- Paga 104 mil 574 pesos, pero no a la notaría, sino directamente a la «recuperadora», lo que le genera dudas.
- El recibo de este pago le es entregado hasta el 3 de julio de 2024.
Julio a diciembre de 2024
- Comienza una serie de evasivas y retrasos por parte de la empresa.
- No le contestan llamadas ni le dan citas reales; Estefany Guerrero, le dice que ya la «tiene harta».
- Virginia acude con un abogado; la notaría se ve presionada y comienza a exigir respuesta a Cristian Thomas, quien habría recibido el dinero.
30 de diciembre de 2024
- Tras insistencia legal y presión directa, la notaría obtiene el pago de derechos y le entregan una copia de las escrituras.
- Sin embargo, la casa no es entregada, con el pretexto de que está ocupada por trabajadores.
Junio de 2025
- Al 27 de junio de 2025, Virginia sigue sin recibir la propiedad, pues se encuentra invadida.
- Denuncia públicamente que ha sido víctima de un esquema fraudulento, donde se mezclan nombres, evasiones y complicidades notariales.





