Superando la adversidad: Isaías Sarabia, un ejemplo de voluntad y productividad en José María Morelos
JMM.- A sus más de 60 años y tras haber sufrido la amputación de ambas piernas en un trágico accidente, Isaías Sarabia no se detuvo. Pensionado por el Ayuntamiento de José María Morelos y con una trayectoria de vida marcada por la fe, el esfuerzo y la perseverancia, hoy conduce un mototaxi, decidido a seguir siendo productivo y, sobre todo, a inspirar a quienes enfrentan situaciones similares.
Fue hace más de cuatro décadas, en Cancún, cuando un conductor en estado de ebriedad perdió el control de un camión de tres toneladas y arrolló a Sarabia, que se encontraba sobre la banqueta. “Fue cuestión de segundos”, recuerda. “Estaba esperando a que pasaran los coches para cruzar la calle. El camión se subió y me prensó contra un árbol”. El resultado: la amputación de sus extremidades inferiores.
Isaías cuenta que desde el primer momento del accidente fue consciente de la gravedad de sus heridas.
“Los doctores querían ocultármelo, decían que todo iba a estar bien, pero yo sabía que ya no estaban mis piernas”. A pesar del impacto físico y emocional, su fe cristiana lo sostuvo. “Gracias a Dios, sentí que no me afectó tanto como a otros. Supe que debía seguir adelante”.
Tras una larga rehabilitación, se trasladó a José María Morelos, donde un amigo cercano y entonces presidente municipal le tendió la mano y le ofreció empleo en el Ayuntamiento. Desde entonces, ha sido un servidor público ejemplar, y hoy disfruta de su jubilación sin dejar de aportar a la sociedad.
“No me gustaría quedarme en mi casa viendo televisión”, afirma convencido. “Aún tengo energía, y siento la necesidad de seguir trabajando, de ser útil. Por eso decidí manejar un mototaxi. Siempre me han gustado los vehículos, y ya antes había manejado automóviles y camionetas”.
Pero más allá del trabajo, su motivación principal es dar ejemplo. “Me llena de satisfacción saber que, con mi historia, puedo inspirar a otras personas, especialmente a jóvenes con alguna discapacidad que se sienten desanimados. Saber que alguien cambia su forma de pensar al verme, me da fuerza para seguir”.
Isaías Sarabia es hoy un símbolo de superación en Morelos. Su mensaje es claro: “Aún con una discapacidad, si hay voluntad, se puede seguir adelante”. Una historia que invita a la reflexión y a la acción, recordando que la verdadera discapacidad no está en el cuerpo, sino en rendirse.




