Se adueñan de una avenida
Por Luis Roel Itzá > Quequi
Violando las leyes que deberían acatar, el Ayuntamiento que preside Perla Tun se ha adueñado de un área destinada a ser calle y tiene restringido el paso, además de que ya está representando un serio riesgo para la seguridad de la cárcel municipal, por la cantidad de vehículos que tienen pegados a la cerca y que incluso están convirtiendo en un “cementerio” de chatarras.
La avenida Claudio Canto, que conduce hacia los dos muelles internacionales de cruceros y donde se desarrolla la principal actividad económica de la isla, es la que debe dividir a la cárcel municipal y el corralón; sin embargo, desde el principio se utilizó la arteria que va en dirección de poniente a oriente y se dejó libre la que va de oriente a poniente. Esta última fue ocupada recientemente por la Policía Municipal con autorización de la alcaldesa.
Dicha arteria servía para que trabajadores de CAPA pudieran tener acceso hacia los pozos de captación y bombas de sus redes; no obstante, hoy en día el tránsito está cerrado y hay una caseta de revisión con un elemento que impide el paso.
Lo más preocupante es la cantidad de vehículos que se encuentran en los alrededores de la cárcel municipal, que se están volviendo inseguros y con riesgo de que delincuentes puedan aprovecharse para introducir objetos ilegales o bien para cometer algún delito.
El corralón se ha convertido en un enorme cementerio de automóviles y motocicletas que se han deteriorado con el paso del tiempo, y ya la hierba se los ha “devorado” sin que se busque algún mecanismo para darlos de baja y poder sacarlos de la isla, como chatarra.





