Saldo blanco en Candelaria
El alcalde Carlos Orvañanos destaca la unidad familiar en la alcaldía tras los festejos.
Cuajimalpa
Por Redacción
La alcaldía Cuajimalpa concluyó con éxito y saldo blanco las festividades correspondientes al Día de la Candelaria, una de las tradiciones más arraigadas en la demarcación. El evento, que reunió a cientos de familias en un ambiente de paz y respeto, se desarrolló bajo la supervisión de los cuerpos de seguridad local, garantizando que el reconocimiento a las costumbres populares transcurriera sin incidentes que lamentar.
Durante la celebración, el alcalde Carlos Orvañanos Rea compartió un momento de encuentro directo con vecinas y vecinos, resaltando la importancia de estos espacios para el fortalecimiento del tejido social. Para el mandatario local, la festividad no solo representa una fecha religiosa o gastronómica, sino una oportunidad fundamental para fomentar la convivencia comunitaria y la identidad que caracteriza a la zona boscosa de la ciudad.
En su mensaje a la ciudadanía, Orvañanos Rea agradeció la oportunidad de coincidir con los habitantes y reafirmó su compromiso con la preservación de las tradiciones locales. El alcalde señaló que estos encuentros permiten estrechar los lazos que unen a los diversos barrios y pueblos originarios de la zona, convirtiendo la plaza pública en un punto de diálogo y fraternidad entre las distintas generaciones.
El operativo desplegado por la alcaldía permitió que los asistentes disfrutaran de la tradicional tamalada en un entorno seguro y ordenado. La administración enfatizó que el valor más importante de la demarcación reside en su gente y en la capacidad de avanzar en unidad, utilizando la festividad de la Candelaria como un catalizador para promover los valores familiares que sostienen el desarrollo de Cuajimalpa.
A través de estos espacios de convivencia, se busca reforzar el sentido de pertenencia en una alcaldía que, a pesar del crecimiento urbano, mantiene vivo su espíritu de comunidad. La jornada cerró con una alta participación ciudadana, donde el orden y la civilidad fueron los protagonistas, permitiendo que la logística institucional cumpliera con los objetivos de protección civil y atención al ciudadano establecidos previamente.
Finalmente, el gobierno local reiteró que seguirá impulsando eventos que rescaten el patrimonio inmaterial del país, siempre bajo estrictos protocolos de seguridad. La celebración de la Candelaria en Cuajimalpa se consolida así como un modelo de gestión cultural y vecinal, donde la familia es el eje central de las políticas públicas orientadas al bienestar colectivo y la paz social en la región.




