Restringen navegación en arrecifes
Falta de vigilancia permite ignoren la medida.
Por Luis Roel Itzá
Quequi
Tras el lamentable accidente náutico en el que una embarcación atropelló al buzo Manuel Acuña Zepeda, la Capitanía de Puerto prohibió la navegación de embarcaciones con mando en la proa dentro del parque marino, solicitando además que se mantuvieran alejadas de las zonas arrecifales. Sin embargo, varias embarcaciones desobedecieron las disposiciones sin recibir sanción alguna, y hasta el momento no se ha deslindado responsabilidades, por lo que la familia del buzo sigue cubriendo los gastos médicos.

El accidente ocurrió el viernes 25, y para el sábado 26, la Capitanía de Puerto emitió una restricción dirigida a embarcaciones menores de turismo con mando en popa, especialmente aquellas que operan al sur de la isla de Cozumel. Se indicó que, mientras se revisa su operación, deberán navegar fuera de las áreas de buceo y esparcimiento a una distancia mínima de media milla de la costa, en toda la jurisdicción.
A pesar de esta medida, no hay vigilancia suficiente en el extenso Parque Marino, lo que permite que embarcaciones sigan navegando a gran velocidad sobre los arrecifes. El caso reveló una grave falta de control: embarcaciones sin permisos operan libremente, como la Maranatha, causante del incidente. Ni su propietario ni la empresa Sand Dollar Sports —que afirmó que el buzo era un empleado eventual— han asumido responsabilidad ni brindado apoyo evidente.

El buzo, cuya vida sigue en peligro, logró sobrevivir gracias a una rápida atención, aunque enfrenta secuelas graves. La falta de acción por parte de las autoridades contrasta con la respuesta que se habría dado si el lesionado fuese un turista extranjero. La situación expone negligencias en la regulación del turismo náutico y el aparente desinterés de las autoridades ante la seguridad de los trabajadores locales.





