Remesas sostienen viviendas en comunidades rurales
El envío de dinero desde Estados Unidos continúa financiando la construcción de casas y actividades del campo en comunidades de la Península, a partir del trabajo de miles de migrantes que salieron desde hace décadas.
El ingeniero agrónomo Bernardo Caamal Itzá explicó que alrededor de 9 mil familias mantienen este vínculo económico, originado tras la falta de condiciones para trabajar la tierra desde los años 60 y 70, lo que obligó a buscar empleo fuera, primero en destinos turísticos y luego en el extranjero.
Señaló que muchos migrantes partieron con metas concretas: terminar casas, apoyar a sus padres y sostener la producción agrícola. Indicó que hasta hoy siguen enviando recursos que permiten mantener parcelas, comprar insumos y avanzar en obras familiares.
Precisó que en varias localidades estos ingresos son la base de la economía doméstica, ya que financian desde la siembra hasta la ampliación de viviendas, sin depender de créditos formales.
No obstante, expuso que con el paso del tiempo algunos migrantes modifican su rumbo inicial al formar nuevas familias o cambiar sus condiciones de vida en Estados Unidos, lo que reduce el envío de recursos o lo orienta a otros fines.
Sobre los casos que enfrentan problemas personales en el extranjero, indicó que no dispone de cifras oficiales, pero reiteró que la migración sigue sosteniendo gran parte de las actividades productivas en comunidades rurales.




