Quieren fuera a funcionario
BACALAR
Por Sergio López Lara > Quequi
Habitantes de 14 ejidos de los Municipios de Bacalar y Othón P. Blanco, exigen la destitución de Alfredo Arellano Guillermo, titular de la Secretaría de Ecología y Medio Ambiente (SEMA), debido a que lo consideran un traidor, quien a pesar de que se suspendieron los proyectos para crear un Área Natural Protegida (ANP9 en la laguna de los Siete Colores, sigue siendo uno de los principales promotores para que este proyecto del gobierno federal se haga realidad, lo que afectaría a miles de familias que habitan en la zona.
Se supo que habitantes de 14 ejidos se rebelaron y pidieron la destitución de Alfredo Arellano Guillermo, titular de SEMA, por considerar una traición a los acuerdos establecidos, debido a que este funcionario continúa trabajando a espaldas del gobernador del estado, Carlos Joaquín, para que se cree el ANP que están pidiendo inversionistas nacionales e internacionales para depredar.
En su oportunidad, Álvaro Alonso Angulo, presidente del Comisariado Ejidal de Calderitas y del Consejo Consultivo de Participación Ciudadana, aseguró que en consulta con diversos ejidatarios, se había acordado no realizar ningún movimiento en contra de la actual administración; sin embargo, tristemente se ve que funcionarios menores hacen acuerdos en lo “oscurito” para beneficiarse ellos mismos, sin importarles el daño que le podrían causar a miles de familias que desde hace más de 40 años cuidan tierras y áreas protegidas que se encuentran en los municipios de Bacalar y Othón P. Blanco.
El entrevistado mencionó que en caso de que no se meta orden en este proyecto promovido por el gobierno federal con alevosía y ventaja, los ejidatarios, empresarios, prestadores de servicios y sociedad en general tomarán cartas en el asunto y harán todo lo que esté de su parte para defender su patrimonio, debido a que no permitirán que bajo engaños y proyectos desconocidos, lleguen al Sur de Quintana Roo empresarios que solamente buscan apoderarse de terrenos vírgenes que se encuentran en Bacalar y Othón P. Blanco, que han sido cuidados y protegidos por sus habitantes a lo largo de más de 40 años.




