¿Quién es este Dios que me pide guardar sus mandamientos?

Los 10 mandamientos fueron dados en un contexto de liberación. El pueblo Israelita había estado esclavizado en Egipto, allí había sufrido el oprobio y casi la extinción de su raza. Su estancia en Egipto los hizo sincretizar su fe y prácticas religiosas, se volvieron politeístas. Dios se manifestó tremendamente con 10 plagas mortales que humillaron el corazón del faraón egipcio y salieron majestuosamente, ya en el desierto, el ejército egipcio los persiguió y Dios los hizo cruzar el mar rojo en seco, pues su Dios abrió las aguas y ellos pasaron sin peligro, cuando los egipcios intentaron cruzar, las aguas volvieron a su normalidad y los mató. ¡Ahora son libres!

Tres meses después, ya en el desierto, Dios les recuerda que él fue quien los sacó de la casa de “esclavitud”; él es el autor de su liberación con poder. Y les da sus mandamientos. Los que se refieren a la relación con Dios y los que se refieren a las relaciones entre personas.

Mandamientos sobre la relación con Dios
• No tendrás dioses ajenos delante de mí: Se trata de poner a Dios primero en la vida.
• No te harás imagen: No se deben hacer ídolos ni imágenes de nada para adorarlas.
• No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano: Se debe usar el nombre de Dios con respeto.
• Acordarte has del día del reposo para santificarlo: Se debe dedicar un día de la semana al descanso.

Mandamientos sobre las relaciones entre personas
• Honrarás a tu padre y a tu madre: Se debe honrar a los padres para tener una vida larga.
• No matarás: Se debe respetar la vida.
• No cometerás adulterio: Se debe respetar el matrimonio.
• No hurtarás: No se debe robar.
• No darás falso testimonio contra tu prójimo: No se debe mentir sobre los demás.
• No codiciarás: No se debe desear las posesiones de otros, como su casa o su esposa.

No puedes adorar y servir a un Dios que no conoces; tampoco puedes conocer a Dios y no servirlo. La vida de todo ser humano es la evidencia de “Si conoces y cree en Dios”. La vida testifica por sí sola.
¡Bendiciones amigos y hermanos del camino llamado vida! Pbro. Carlos César González Cruz.

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