¿Por qué entenderlo?
No puedes juzgar de injusto, que con quién te comportaste amigo, fuiste leal, generoso y sincero, no lo sea contigo en determinado momento de necesidad.
Los que llevas en tu corazón y los tienes «de amigos», no necesariamente para ellos lo eres tú. Cada uno es como es, responde como quiere, cree, y se porta según piensa.
Hay quienes en aras de la amistad, pueden quitarse la camisa y dartela o dar la vida por ti, y hay quienes piensan que lo que hiciste por ellos, era tu deber y debiste hacer aún más.
Por otro lado, hay quienes apesar de lo malo que te hayas comportado, no lo toman en cuenta, y si pueden hacer algo por ti, lo hacen sin tomar en cuenta que tú no hiciste nada por ellos.

Dicen algunas personas:
_ Dale de comer tres años a una persona y al irse, en tres días lo olvidará; dale de comer tres días a un perro y no lo olvidará toda su vida_.
A según algunos, el perro es el mejor amigo del hombre, para algunos pobres perros, el trato animal de sus amos, les hace tener «una perra vida» de maltrato. En tanto otros, sus humanos los aman y defienden más que a un ser humano, esa rica vida o vida de perros ricos que tienen, es envidiable. En fin, los perros sí que son hermosos.
Volviendo al asunto de los amigos, bueno es entender lo que el gran Sócrates dijo:
«Los amigos deben ser como el dinero, antes de necesitarlos, debes primero conocer su valor».
Y la Sagrada Biblia nos dice:
«Con ciertos amigos,
no hacen falta enemigos,
pero hay otros amigos
que valen más que un hermano». Proverbios 18:24. (TLA)
Pasen a mejor vida en vida, sean felices y sus vidas sean llenas de bendiciones de lo alto, amigos caminantes del camino llamado vida. Pbro. Carlos César González Cruz.





