Parte a un nuevo paraíso Arturo Marcelín

Por Blanca Silva Quequi

 

 

Después de poco más de seis semanas de permanecer hospitalizado a causa de una complicación de salud,  ayer lunes falleció en esta ciudad el empresario de origen cubano, Arturo Marcelín Martínez, quien fuera vicepresidente de Ventas y Marketing del Grupo Sunset World Resorts & Vacation Experiences.

El también gerente de Ventas del Admiral Club de Yates, dejó un importante legado dentro de la industria turística, donde tuvo una reconocida trayectoria de casi cinco décadas en la región del Caribe, donde fue un fuerte impulsor del segmento de tiempo compartido, que contribuyó a colocar a Cancún y la Riviera Maya como los líderes indiscutibles en este mercado a nivel mundial.

Responsable de la conceptualización de marcas como el Sunset Admiral Yacht Club & Marina, el Centro Ecuestre Hacienda Andalucía, la agencia de viajes Sunrise Travel y Ya’ax Ché Spa, además de Royal Rent-A-Car, el extinto empresario fue también un ávido jugador de polo y experto jinete, pasión que disfrutaba con todos los miembros de su familia, así como un buen conocedor y practicante de los deportes extremos.

Pero más allá de su pasión por las ventas y el marketing, Marcelín Martínez fue también un gran filántropo y amante de los deportes y los animales, dentro de lo cual buscó siempre transmitir su amor por la equitación y los caballos a las nuevas generaciones, además de impulsar un programa de equinoterapia en la Hacienda Andalucía, de su propiedad.

Su carrera se remonta al año de 1972, cuando a la edad de 18 años fundó la compañía Hawaiian Shell Creation en el año 1972, dedicada a la promoción y venta de caracoles en el estado norteamericano de Hawaii.

Después de realizar estudios en Administración de Negocios en la Hawaii University, en 1973 se convirtió en representante de Bienes Raíces para la empresa Blue Water Properties, donde alcanzó el codiciado galardón de mejor vendedor en dos años consecutivos, luego de lo cual, hacia el 1975, participó como socio en el desarrollo de bienes raíces en el Maui Meadows, dedicadó a la construcción de propiedades de lujo con gran aceptación en el mercado.

Ansioso de conocimiento y experiencia en una esfera que se encuentra en constante evolución y desarrollo y siguiendo su gran pasión por las ventas, comenzó a laborar como gerente general en el Utah Waikiki Development y trabajó promocionando el Imperial Hotel y otras propiedades de Oahu, donde su experiencia lo llevó a ser entrenador de vendedores y ocuparse también del cierre de ventas, convirtiéndose en 1980 en el director de Marketing de la compañía.

Luego de dos años consecutivos, en los que con su equipo alcanzó el mayor volumen de ventas en todas las islas hawaianas y con ello un record histórico sin precedentes en bienes raíces, decidió mudarse a Cancún en 1982 en busca de nuevas oportunidades laborales y de inversión, siguiendo siempre su visión de negocios.

En este destino se incorporó al equipo de ventas del grupo Palace Resorts, donde destacó como el mejor vendedor mensual en todo su primer año, que le valió alcanzar la gerencia de Ventas en 1984 y empezar a implementar nuevas técnicas de comercialización en los tres desarrollos del Grupo, logrando mejores números en todos ellos.

Lo anterior lo lleva en 1985 a convertirse en director de Ventas y Mercadotecnia del Grupo Palace Resorts, puesto que ocupó hasta 1991, lapso en el cual se encargó del entrenamiento y capacitación del personal de ventas y marketing, así como de crear los procedimientos de mercadotecnia y cobranza.

Debido a su experiencia en el desarrollo de construcciones, se involucró directamente en el diseño y construcción de las nuevas suites y habitaciones estándar para los huéspedes del Grupo, además de lograr con su equipo, ventas por 6.5 millones de dólares, que llevó al desarrollo al liderato en el ranking de Tiempo Compartido en Latinoamérica.

Siguiendo su visión de negocios, en 1991 empezó a colaborar como director de Ventas y Mercadotecnia del hoy en día Grupo Sunset World Resorts & Vacation Experiences, donde en tan solo dos años creó las salas de venta y programas  de marketing que lleva la empresa en todos sus desarrollos, así como las locaciones de calle y los programas y estrategias de ventas.

La experiencia acumulada le permitió pasar rápidamente a monitorear el entrenamiento y la enseñanza del personal de ventas, lo que incrementó las ventas mensuales de 200 mil a ocho millones de dólares, bajando al mismo tiempo los costos de 120% a 35%.

Asimismo, se involucró activamente en la construcción del Hotel Sunset Royal, así como en la adquisición y remodelación del Sunset Marina Resort & Yacht Club y el Sunset Fishermen Spa & Resort en Playacar, ubicados en Cancún y Playa del Carmen, respectivamente, además de que llevó al grupo a obtener múltiples reconocimientos por la venta y calidad en los servicios de tiempo compartido que ofrece.

En los últimos años había enfocado sus baterías al desarrollo de nuevos proyectos, uno de ellos ubicado en Puerto Cancún, a la par de lo cual se desempeñaba también como gerente de Ventas del Admiral Club de Yates.

Por todo lo anterior, apenas se supo de su deceso de inmediato en sus redes sociales empezaron a aparecer mensajes de quienes fueran sus amigos y colaboradores para despedirse de quien catalogaron como el mejor jefe que pudieron tener, pues les dejó valiosas enseñanzas en la industria turística.

Descanse en paz.

 

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