Entre puntadas y tradición, artesanas de Xpichil defienden el valor del bordado maya
Artesanas de Xpichil llevan su trabajo a Xcaret y reivindican el valor de lo hecho a mano.
Playa del Carmen, 27 de septiembre.- Frente a la competencia de productos de menor precio, artesanas de la comunidad maya de Xpichil, Quintana Roo, mantienen su apuesta por el bordado hecho a mano como una forma de preservar su identidad cultural y generar ingresos para las familias que integran la cooperativa Lol Chuy.
Alejandra Chuc, integrante de la cooperativa, explicó durante su participación en la Feria de Arte Popular de Xcaret que el colectivo está conformado por 25 personas, pertenecientes a 18 familias que elaboran distintos productos textiles con técnicas tradicionales.

La artesana señaló que Lol Chuy participa por segundo año consecutivo en esta feria, luego de que en la primera edición todavía no formaban parte de los expositores. Para las integrantes de la cooperativa, estos espacios representan una oportunidad para mostrar directamente el trabajo que realizan en sus comunidades.
La competencia está también en los precios
Chu reconoció que uno de los principales retos para quienes elaboran artesanías es competir con productos que se comercializan a precios más bajos, aunque destacó que existe una diferencia en los procesos de elaboración y la calidad de las piezas.
“Lo que se hace en comunidad prácticamente no es de fábrica”, explicó, al señalar que cada pieza es elaborada manualmente, lo que implica tiempo y dedicación por parte de las artesanas.
En ese sentido, consideró que el valor de sus productos no se limita al precio, sino que también está relacionado con el trabajo artesanal, la calidad y el componente cultural que acompaña a cada pieza.
Explicó que quienes adquieren estos productos también contribuyen a difundir el trabajo de las comunidades mayas, al convertirse en portadores de una expresión cultural que conserva técnicas transmitidas entre generaciones.
Jóvenes fortalecen la promoción
La incorporación de nuevas generaciones también ha representado un cambio para la cooperativa. Chu recordó que cuando comenzaron a trabajar como colectivo todavía no utilizaban redes sociales y la promoción de sus piezas se concentraba principalmente en concursos de carácter municipal, estatal y nacional.
Durante la pandemia, jóvenes de la comunidad comenzaron a involucrarse en las actividades del colectivo y asumieron, entre otras tareas, el manejo de las redes sociales.
Para la artesana, esta participación se ha convertido en un apoyo para ampliar la difusión de sus productos y acercar el trabajo de las familias de Xpichil a nuevos públicos, sin dejar de lado las técnicas tradicionales que distinguen a su producción.
Con información de InZoomMX


