No queda nada de El Recodo
PLAYA DEL CARMEN
Erosión y sargazo devoran una de las más importante playas de este destino vacacional, playa El Recodo, donde del camastro al sargazo solamente hay un par de metros.
¿Y dónde quedó la playa El Recodo?, se preguntan turisteros y bañistas que no encuentran casi espacio para caminar por esta ventana al mar de la zona centro en Playa del Carmen, ahora devorada por las oscuras fauces del sargazo y por el grave problema de erosión que se registra.
Turistas que tienden a broncearse en los tradicionales camastros, ahora que el sol se siente en todo su esplendor, y que reservaron en hoteles de esta zona, tienen apenas un par de metros de playa, pegados casi al sargazo descompuesto.
Cabe señalar que a pesar de que son toneladas de sargazo las que se están pudriendo en El Recodo, solamente alrededor de 12 trabajadores son los que pretenden limpiar en una titánica labor interminable.
Palmeras con las raíces expuestas, amarradas para que no se vengan abajo, estrechos caminos llenos de piedras por los que se dificulta pasar, en medio de un ambiente de pestilencia por tanto y tanto sargazo descompuesto acumulado por semanas, es en lo que tristemente se ha convertido ahora la playa El Recodo en este inicio de año 2019.
AFECTACIONES
“De no tomarse medidas inmediatas y eficientes por parte de los tres niveles de gobierno para combatir el recale de sargazo, habrá afectaciones al empresariado local, mismas que ya se comienzan a resentir”.
Así lo dio a conocer Wilbert Perera Martín, secretario general nacional del Sindicato Nacional de Empresarios de México, esto porque reuniones van, reuniones vienen, todo el mundo habla del sargazo pero los resultados simplemente no se ven.
“Desafortunadamente no ha habido una verdadera coordinación entre los tres niveles de gobierno entre ellos se andan pasando la pelotita”.
Dijo que el empresariado ha participado en las reuniones sobre este tema, porque la industria turística, la más importante en Playa del Carmen, ya resiente los primeros estragos por motivo del sargazo.
Por Luis García


