No descarta invadir Irán

Amaga Donald Trump con enviar tropas terrestres y una gran ola de ataques.

Estados Unidos
Por Agencias

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, elevó este lunes la tensión bélica al declarar que no descarta el envío de tropas terrestres a Irán si la situación lo requiere. En una serie de entrevistas, el mandatario rompió con su histórica retórica contra las intervenciones en Oriente Medio, asegurando que, a diferencia de sus predecesores, él no se «acobarda» ante la posibilidad de desplegar infantería en el terreno para consolidar la ofensiva iniciada el pasado sábado.

A pesar de que los ataques actuales se han limitado a bombardeos estratégicos y misiles, la Casa Blanca advirtió que lo peor está por venir. «Ni siquiera hemos empezado a golpearles con fuerza; la gran ola todavía no ha llegado», sentenció Trump en declaraciones a CNN. Esta advertencia sugiere una escalada inminente que podría superar el plazo inicial de un mes previsto por el Pentágono, bajo el argumento de que el ejército cuenta con la capacidad para sostener una guerra prolongada.

La ofensiva conjunta entre Estados Unidos e Israel ha impactado cientos de objetivos en territorio iraní, enfocándose en centros de mando, instalaciones navales y sistemas de misiles. Sin embargo, la operación no ha estado exenta de bajas: el ejército estadounidense confirmó la muerte de cuatro militares y el derribo de tres cazas, atribuyendo los incidentes a «fuego amigo», mientras Irán responde con ataques hacia bases regionales y aliados árabes.

La justificación de Washington para esta «guerra a gran escala» se centra en la supuesta carrera nuclear de Teherán y su desarrollo de misiles balísticos, afirmaciones que diversos analistas internacionales han cuestionado. Para Trump, esta operación representa la «última y mejor ocasión» para desmantelar lo que calificó como un «régimen enfermo y siniestro», rechazando cualquier vía diplomática que detenga el avance actual.

Por su parte, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, respaldó la postura presidencial al asegurar que las fuerzas armadas irán «tan lejos como sea necesario». Hegseth enfatizó que esta campaña no seguirá el modelo de las intervenciones en Irak o Afganistán, rechazando lo que llamó «guerras políticamente correctas» o proyectos de construcción democrática, priorizando una victoria militar rápida y contundente.

No obstante, el optimismo de la administración choca con las dudas de los expertos en logística, quienes cuestionan si Estados Unidos posee el inventario de munición suficiente para una guerra de largo aliento contra un enemigo con la capacidad de resistencia de Irán. Mientras tanto, la embajada estadounidense en Bagdad ya ha instado a sus ciudadanos a buscar refugio ante el incremento de la violencia en la región.

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