Músicos, con poca chamba
Por Luis García
Quequi
A duras penas y tocando puertas es como muy pocos músicos en Playa del Carmen logran tener algo de trabajo, a más de un año de declarada la pandemia en el país.
«Ha sido una labor titánica de tocar y tocar puertas, porque ahorita los hoteles están operando a un porcentaje muy bajo, la verdad es que ahorita tenemos que estar haciendo maravillas para poder trabajar y seguir laborando en hoteles».
Señaló el arpista veracruzano Gabriel Perlestain, ya avecindado en Playa del Carmen desde hace años y en donde, como otros sectores, también el de los músicos ha tenido que ceder a las demandas de las empresas que los contratan.
«Tenemos que ceder más a las expectativas de los hoteles para que sigamos siendo los músicos clave que trabajemos en esos lugares, porque ahorita como hay muchos músicos y hay poco trabajo, tenemos que elevar todavía más el estándar de calidad para que el hotel al final de cuentas se decida por nosotros».
En este sentido, dijo que los muy pocos que logran tener empleo en el sector hotelero, están buscando elevar la calidad de su trabajo para no abaratar el loable empleo de los músicos en la hotelería.
«De esa forma para no tratar de golpear mucho los costos porque algunos hoteles están trabajando sobre la disminución del presupuesto y tratamos mejor de elevar la calidad para no mermar tanto la parte del presupuesto y así compensarlo».
Perlestain dijo que la desbandada de músicos a otros lugares del país fue importante, muchos de ellos ya no regresaron, de los que quedaron, menos de la mitad tiene empleo regular.
«Muchos compañeros tuvieron que irse a otros lados para soportar los gastos de la pandemia porque Playa es un sitio caro para vivir; se mantendrá entre el 30 y el 50%, que es lo que permite el hotel de porcentaje, nos han ayudado mucho cuando nos contratan para las bodas particulares», dijo.
«He tenido ahora que tocar las puertas, para que los hoteles nos llamen o nos contraten de nuevo en los que ya hemos trabajado, se cerraron muchas puertas pero pudimos abrir otras”.
Pidió a las autoridades mayor flexibilidad para que puedan trabajar en restaurantes o bares, donde se les ha negado la presentación en vivo por las medidas sanitarias.
«Una petición de los músicos es que no nos restrinjan tanto, que no sean tan duros a la hora de poner las reglas en los bares o los restaurantes, donde el músico ha sido el más afectado; pedimos más flexibilidad porque los músicos ya hemos sido muy zangoloteados por la pandemia”.




