Los estereotipos de belleza fitness, ¿quién está mal?

Por Dylan Vera Silva

Quequi

Vivimos en una etapa de la humanidad caracterizada por la constante búsqueda de la eliminación de los estereotipos, que han sido implantados en la sociedad a través de la mercadotecnia, en la que se nos enseñó un tipo de cuerpo especifico, con rasgos que en definitiva son bastante complicados de alcanzar y que ha mortificado a más de una persona por llegar a alcanzarlo.

Este cuerpo estético, delgado, cintura de “avispa”, bien definido, que inundó las principales campañas publicitarias de las marcas de ropa con mayor exposición, los programas de televisión, las películas e incluso los juguetes y es que quien no soñó con ser ese “max steel” o una “barbie”, para ir avanzando con el tiempo y atormentarse pensando en que hay que hacer para lograr estar así.

Lo que sucedió, lejos de llegar a inspirar a esta generación que creció con estos estereotipos de lo que es la belleza, fue llevarlos a un punto de hartazgo y resentimiento social, enojo contra los responsables de fomentar e impulsar estereotipos que claramente no abundan en nuestra sociedad, por normalizar un cuerpo que a veces no depende del ejercicio, si no, de características fisiológicas que van más allá del ejercicio y la buena alimentación.

¿Cuántas personas han sufrido por esto?, tú que estás leyendo esta columna, ¿Fuiste o eres un caso así?, ¿Ha sido difícil?, pues claro, y no es para menos. Como les comentaba al inicio en la actualidad, la obsesión por un cuerpo perfecto ha enfermado a la sociedad llevándolos a desarrollar trastornos como la dismorfofobia; trastorno que lleva a la persona a percibir partes de su cuerpo con un tamaño y forma distintos al que tienen, llevarlos a ver defectos en donde no hay nada.

Entonces llega a mí esa cuestión; ¿En qué momento los estándares de belleza fueron definidos?, justo con la pregunta que todo este movimiento comienza. Pero vamos con cuidado, por que como ya lo hemos visto en la historia de a humanidad, radicalizar cualquier cosa, llevarla al extremo, también es algo malo.

Primer punto; los estándares de belleza tan especifico han impulsado trastornos y alteraciones cerebrales en las personas originando personalidades obsesivas, fóbicas, depresivas, narcisistas y llenas de resentimiento y frustración, por lo cual, la lucha contra la belleza implantada debe ser eliminada totalmente, entendiendo que todos somos diferentes, todos tenemos anatomías y cuerpos distintos, por lo cual la evolución del cuerpo y su desarrollo, no va jamás en el mismo ritmo y no es motivo para sentirse mal.

Luchar por “igualar” el cuerpo que se nos ha mostrado en pasarelas de moda o cualquier medio de comunicación es un camino para el autosabotaje; desarrollando conductas que en lugar de mejorar, obstaculizan la consecución de metas y logros. En definitiva, el cuerpo que te tocó es perfecto, así es como debía de ser y la aceptación es el mejor aliado en esta nueva etapa de la humanidad.

Segundo punto; ¿Qué sucede entonces con las campañas o movimientos que no buscan la aceptación de la diversidad que hay en el cuerpo humano, entendiendo que no todos pueden evolucionar igual haciendo ejercicio?; vamos desglosando esta idea para que no te confundas. Una cosa es aceptar que tu cuerpo es tal manera y por lo tanto no vas a llegar jamás al clásico estereotipo que te ha atormentado toda la vida, pero eso NO quiere decir que no está correcto buscar ser una mejor versión de ti mismo.

La respuesta de estos movimientos de lucha se radicalizó, al punto de que en lugar de hacer entender que buscar una mejor versión de ti mismo a través de una vida saludable y de ejercicio sin obsesión es la vía correcta, han llevado el discurso de la aceptación hacia la normalización de la obesidad y la distorsión y es que es perfectamente comprensible que una persona con obesidad quiera sentirse seguro, pero decirle que estar así es algo bueno también es mentir, justo como se hacia antes.

Parece que no hemos entendido la importancia del cuerpo humano y su trabajo, que es igual de importante como alimentar el espíritu y la mente y que lo que ahora quieren es que les digan “si, estar obeso es bonito y no debes de preocuparte ya”. Eso también es autosabotaje y el problema es que los que antes generaban las estrategias de venta, con base en los cuerpos super delgados, entendieron que la tendencia cambió y es momento de darle a la gente lo que pide.

Es aquí cuando volvemos al inicio del problema, pues ahora no tienes a una población obsesionada por mejorar su cuerpo, haciendo las mal llamadas “dietas” y ejercicios extenuantes, estamos frente a una generación que en su afán de buscar aceptación cayó en el repudio total al ejercicio y la sana alimentación, argumentando la lucha en contra de los estereotipos de belleza.

Lo que no hemos entendido es que la actividad física, jamás se ha tratado de ser igual a otras personas, si en un principio comenzaste a hacer ejercicio para gustarle a los demás, entonces ahí tienes la clave de por que nada te ha salido y por que tantas ganas de gritarle al mundo “mira tengo obesidad, y está bien por que soy diferente”.

Esto, se trata de ser mejor, de tener buena salud y no hay nada de malo en querer ser mejor, en desarrollar una mejor versión de ti mismo y verte bien, a TÚ manera, propia, única, inigualable, como un regalo hermoso y especial que fue hecho a tu medida, exclusivamente para ti, nadie más tiene ni tendrá ese privilegio, entonces si, cuando salgas en traje de baño, siéntete orgulloso de tus resultados, aceptaste, por que ha habido un esfuerzo por llegar a ese nivel que nadie más entenderá.

Tercer Punto; Uno de los errores de la humanidad es la desinformación, por lo cual se generan todo este tipo de enredos. Lo primero que hay que entender es que la base de todo esto, no es el ejercicio, si no, la alimentación y el control de la mente, si no trabajas estas dos áreas primero, la actividad física, créeme, no va a funcionar en lo absoluto. Meditar sobre ti, y sanar tu mente es el primero paso, ¿hacia dónde vas?.

Asesorarte con una o un nutrióloga o nutriólogo y dejar de estar intentando planes alimenticios extenuantes, que ves en la tv o redes sociales es fundamental, por favor, solo hagas, te repito, TODOS SOMOS DIFERENTES por lo tanto el procesos del cuerpo no va al mismo ritmo y ¿sabes?, ESTÁ BIEN, es lo hermoso de esta juego, todos tenemos caminos distintos, tiempos diferentes, pero al final todos vamos a llegar y eso solo es la primera parte, por que el reto que en verdad da orgullo es mantenerse.

Este enojo en contra de los estereotipos de belleza “max steel – barbie” no se debe manifestar criticando a las personas que tienen de hecho este físico, ah, por que si, en la diversidad, hay algunos que poseen ese cuerpo de forma natural, con dieta y ejercicio, si no, comprendiendo que ellos también han hecho un gran sacrificio por estar y mantenerse así, sacrificando gran parte de sus antojos, desvelos y fiestas por tener el cuerpo de sus sueños.

El objetivo de esta columna es mostrar que los extremos son malos y que no por que se nos mostró un solo tipo de cuerpo “perfecto” ahora debemos de conformarnos y dejar de esforzarnos por evolucionar, lo único que está correcto es comer sanamente, hacer ejercicio, fortalecer la mente y estar en crecimiento y evolución constante, cualquier otra cosa que te diga que esto está mal, solo es un afán de fomentar el conformismo y la mediocridad.

Tú puedes ser mejor de lo que ahora eres, pero en efecto, no es fácil, ya tienes todas las excusas, ¿a qué hora?, ¿con qué?, “es que yo amo comer”, ahora es tiempo de comenzar a preguntarte ¿Cómo vas a ser mejor? ¿Cómo vas a solucionar?, y sobre todo ¿Cómo vas a dar el extra?

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