King lo llevó a la cárcel
Por Rafael Santiago › Quequi
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ostrado actualmente en la cama de un hospital, Gabriel Mendicuti Loría, sobrelleva sus problemas clínicos: crisis hipertensiva, colitis, gastritis, reflujo gastrointestinal, migraña, enfermedad diarreica aguda y esos problemas del corazón que estuvieron a punto de provocarle un infarto al miocardio.
Las especializaciones médicas no son el fuerte de Chetumal, el peligro de que colapse es difícil y por ello sus familiares han solicitado que sea trasladado a una clínica en Mérida donde pueda ser atendido adecuadamente, o permitir que siga su proceso bajo arraigo domiciliario, donde pueda tener mejores condiciones que le permitan controlar sus problemas de salud.
Actualmente, espera pacientemente el avance del proceso donde enfrenta cargos de daño patrimonial, según la Contraloría, por 65 millones de pesos (en lo que la Fiscalía totaliza que los 18 involucrados en expediente 151/2017, de los vuelos de Vips Saesa, en 560 millones de pesos). Por tales motivos le embargaron 21 vehículos y 19 terrenos (ubicados en Playa del Carmen y Mahahual, uno de ellos con valor de 50 millones de pesos), con lo cual quedaría más que garantizada una fianza y en teoría, debería lograr libertad bajo fianza, si se cumpliera con lo que dicta el nuevo sistema de justicia penal.
En medio de versiones que su detención fue por motivos políticos, en una estrategia dictada para desarmar toda posibilidad que los actuales partidos en el Gobierno: el PAN y el PRD, pierdan en el siguiente proceso electoral. Mendicuti fue de los pocos que se enfrentó de manera abierta a Roberto Borge y por ello muchos especulaban de su cercanía al actual gobierno. Había conservado un perfil bajo y conocedores anotan que lo que desató su inesperada detención fue su presencia en una cena privada de empresarios con el precandidato presidencial priista, José Antonio Meade.
Al evento discreto, donde la prensa no tuvo acceso, estaba Raymundo King, dirigente del PRI, con quien Mendicuti había tenido diferencias y severas pugnas al interior del tricolor. El genuflexo dirigente priista consideró oportuno evidenciar que el anterior secretario de Gobierno, que estaba obligado por las circunstancias políticas a manejarse con bajo perfil, no se encontraba en retiro en su rancho, como mostraba en sus redes sociales, sino haciendo política de altos vuelos. El impacto de esa fotografía que tomó y filtró, donde aparecen Mendicuti y Meade abrazados, fue tal que en pocos días fue apresado Gabriel.
La carrera política de Gabriel Mendicuti Loría despuntó en el año 2002, cuando fue elegido como candidato a la Presidencia Municipal de Solidaridad, designación que se gana, según versiones, con negociaciones que tuvo con Miguel Ramón Martín Azueta, actual candidato a la diputación federal por el Distrito I. De hecho mantenía acercamientos con él en este proceso electoral y trascendió que habían conversado en varias ocasiones. Y no es para menos si se toma en cuenta que Mendicuti es un estratega nato, un político forjado a ras de suelo, con gran experiencia en las elecciones en la entidad.
Su paso por la Presidencia Municipal de Solidaridad marcó su vida, hizo aflorar sus convicciones sociales que había aprendido de sus padres en su vida sencilla en el pueblo y en el campo, descubrió que a través de la Administración Pública, de la política, podría hacer aún más acciones en beneficio de las familias de Quintana Roo.
Hombre de gran sensibilidad social por sus orígenes y preocupado por las carencias que encontró en un creciente estado, sabiendo que en sus manos estaban las soluciones para muchos de los problemas que enfrentaba Solidaridad, entró a la política donde logró desempeñar diferentes cargos como funcionario público, el último como secretario general de gobierno del estado, en el período 2011-2016.
Muchos lo consideraron como uno de los fuertes aspirantes a la gubernatura, tenía por lo menos la venia del secretario de Gobernación Miguel Ángel Osorio Chong, aunque los conocedores mencionan que fue vetado por Roberto Borge, entonces gobernador, para abrirle paso a Mauricio Góngora. Posteriormente se mencionó que, en el anterior proceso electoral, le ofrecieron encabezar la lista opositora para la Presidencia Municipal de Playa del Carmen, misma que rechazó por cuestiones familiares.




