Fórmula 1; Sergio «Checo» Pérez, Red Bull y la presión del talento

Por Dylan Vera Silva

Quequi

La nueva temporada de Fórmula 1 está por arrancar, y a casi 2 meses del primer circuito programado para el 21 de Marzo en Australia, aún hay bastantes incógnitas por resolver. Lo primero que es detectable, son todos los cuestionamientos en torno a las decisiones tomadas por la escudería top 3, Red Bull Racing Fórmula 1 Team. Haber ilusionado al mundo con nuevos talentos, jóvenes, representando las nuevas generaciones de pilotos como lo fue en el primer intento con Pierre Gasly, para después, bajo mucha presión ser sustituido por Alex Albon y terminar mandándolo como reserva no fue bien visto en el paddock.

Las decisiones de haber hecho a un lado ambos talentos, que por si tienen la duda, aclaro, siguen perteneciendo al equipo de Red Bull, benefició directamente a uno de los pilotos más infravalorados en F1 en los últimos años, Sergio «Checo» Pérez. Ya hace un tiempo, “Checo” venía demostrando su calidad y madurez como piloto, sin recibir los reflectores necesarios para potenciar su carrera. Me intriga pensar que hay factores como la nacionalidad, que pueden no ser tan atractivos para ciertas escuderías, algo así como Carlos Sainz uniéndose a Ferrari, inmerecido y hasta raro, pero esa es otra historia.

En el caso del mexicano y tomando como referencia el 2020, su trabajo de mano de la ahora escudería Aston Martin, fue de admirar, pues los podios no llegaron en algunas ocasiones, no porque el “Checo” no pudiera pelear, si no, por fallos mecánicos, errores de logística en la toma de decisiones encabezadas por el rumano Otmar Szafnauer, que llevaron al mexicano a perder oportunidades que el mismo dijo «las teníamos en la bolsa, casi seguras». El equipo que hasta 2020 era Racing Point en conjunto con “Checo”, técnicamente ya tenían decidida la salida del mexicano meses antes de terminar la temporada.

Ahora apreciables lectoras y lectores, ¿Qué sigue? A dos meses de arrancar temporada, “Checo” ya está haciendo bastante ruido, comenzando sus entrenamientos y alistando su carro, que sin haber comenzado, todos sabemos que este será un auto de lujo, de competencia, de victorias. En el deporte automotor, a diferencia de otros, es una completa verdad que el piloto, no está solo, no es suficiente con su habilidad para hacer los cambios, medir las curvas, cuidar los neumáticos o ser agresivo, dependen de un equipo de ingenieros capaces de desarrollar un auto competitivo, de un equipo veloz en los pits, un jefe que pueda dirigir correctamente al equipo y sobriedad para indicar al piloto cuando y como hacer paradas y su posición, todo un arte.

Una de las mayores incógnitas es el imaginar como será la relación de “Checo” con el que hoy en día es la promesa más grande de F1, el holandés Max Verstappen, que lleva demostrando que es claro candidato a ser campeón mundial, el único de otra escudería que ha hecho frente real al dominio del británico Lewis Hamilton, considerando que Valteri Bottas comparte el asiento de  Mercedez F1 Racing Team con él. El mexicano ya alzó la voz dejando bien claro que él tiene la calidad y la experiencia suficiente para estar a la altura del piloto de 23 años.

“Checo” está consciente de que la presión sobre sus hombros ahora, es grande, ya que nadie esperaba que Red Bull, quien se había mantenido fiel a su programa junior de pilotos, firmara al piloto de 30 años, pero poniendo el ejemplo, como buen mexicano, derribando barreras y buscando las oportunidades, pues en este mundo a algunos se les dan y otros tenemos que buscarlas saliendo de la zona de confort, cueste lo que cueste.

“Checo” manifestó ya en sus primeros entrenamientos con el equipo que le costaba bastante imaginar la posibilidad de pelear de mano de la escudería austriaca, por lo que esta es una oportunidad que no puede desaprovechar, ya que es 2021 el año que va a definir su futuro pues con Gasly y Albon esperando su lugar, Verstappen que no dará tregua y las jóvenes nuevas incorporaciones de F1 que estarán en la cabeza de los principales equipos como lo es el caso de Mick Schumacher entre otros nuevos talentos, Sergio Pérez deberá mostrar sobriedad y que en verdad es un piloto candidato a ganar carreras.

“Checo” reconoció que su contratación con Red Bull era justo el toque que su carrera necesitaba para despegar, ahora que la tiene, es responsabilidad de él hacer que esta funcione, poner buena actitud y disposición de escuchar y aprender. El año pasado Max terminó como el tercer mejor piloto con 214 puntos, dos premios ganados y el total de 11 podios, números de una súper estrella, que harán que las ganas de podios sean casi obligadas para “Checo”.

Quizás sigan habiendo dudas, pero, ¿Por qué no creer que el mexicano tiene madera para estar entre los mejores del mundo?, si los amantes del automovilismo siguen pensando que Nico Hulkenberg necesitaba más apoyo para por fin, ser campeón al menos de una carrera o que Daniel Ricciardo era lo suficientemente bueno para llevar a Renault y ahora a McLaren a pelear en el top 3. Un toque de fe, que es tener la certeza de creer en lo que no se puede ver, es lo que el mexicano necesita.

Por ahora solo queda esperar, “Checo” ya se encuentra en la sede principal del equipo, en Milton Kaynes, preparando el automóvil, realizando pruebas y explorando el territorio británico para cumplir su palabra y de verdad, después de tantos años luchando, ser el piloto que debe ser y hacer sonar el himno nacional mexicano en el mundo.

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