Fiesta cívica y patriótica en el aniversario de la Revolución Mexicana
El sol apenas comenzaba a iluminar las calles de la colonia Miraflores cuando, a las 7:30 de la mañana, la unidad deportiva se llenó de vida y entusiasmo. Familias enteras, estudiantes y maestros y se congregaron en este espacio para dar inicio al desfile conmemorativo por el 114° aniversario de la Revolución Mexicana.
El ambiente vibraba con música, risas y el murmullo de cientos de voces que reflejaban la emoción del momento. Conforme se formaban los contingentes, el aire se llenó de colores patrios: banderas ondeantes, trajes tradicionales, cintas tricolor, y adornos que evocaban los ideales revolucionarios.
Cuando el reloj marcó las 8:00, la marcha comenzó su recorrido por la calle Benito Juárez. Encabezados por las escoltas y las bandas de guerra, los contingentes desfilaron en impecable sincronía, seguidos por niños de preescolar hasta universitarios, todos portando con orgullo su representación de la historia mexicana.
El desfile fue una verdadera fiesta cívica. Los pequeños de educación inicial arrancaron sonrisas y aplausos con sus tiernas coreografías, mientras que los alumnos mayores deslumbraron con bailes perfectamente coordinados, mostrando disciplina y creatividad. En esta ocasión especial, los padres de familia no solo asistieron como espectadores, sino que se integraron activamente al desfile, fortaleciendo el mensaje de unidad y compromiso social.

Al pasar frente al teatro, los espectadores, que se habían apostado a lo largo del recorrido, ovacionaron cada contingente. Finalmente, el desfile culminó frente al Palacio Municipal.
Este evento no solo celebró la historia de la Revolución Mexicana, sino que también marcó el renacimiento de valores como el civismo, el patriotismo y la unión comunitaria. Fue una jornada que, más allá de su significado histórico, reafirmó el compromiso de José María Morelos con su identidad y su futuro.




