Exigen salida de cementeras

Por Raimon Rosado

 

Ante el incumplimiento de reubicarse a más tardar desde el 31 de diciembre pasado y ante la serie de enfermedades y perjuicios que ocasiona su presencia desde hace un par de años, vecinos de las Regiones 237 y 239, acudieron al Palacio Municipal de  Benito Juárez, para exigir a la autoridad,  la salida definitiva e inmediata de  dos fábricas de materiales para construcción, ya que de lo contrario, continuarán bloqueando  los accesos a dichas cementeras, como medida de presión ante lo que ellos califican como una situación insostenible, que ha cobrado la vida de por lo menos dos  personas con deficiencias respiratorias  y el deterioro en la salud de por lo menos 30 habitantes de la zona.

El incumplimiento  de parte de las fábricas de concreto Tancol y Congregal, para cerrar sus operaciones como máximo al culminar el año 2017, así como por la lentitud  con la que han actuado las autoridades municipales para dar solución a este grave problema, que un día antes derivó en el bloqueo de la calle de acceso a sus plantas, hizo que un  grupo de inconformes, llegara la mañana de ayer a la Plaza de la Reforma, para exigir una solución inmediata a las autoridades benitojuarenses.

“Doña Juanita”, ya falleció de falla respiratoria, y otra, doña “Goyita”, está grave debido al asma. Muchos sufren de problemas respiratorios, alergias o infecciones en los ojos, por el constante polvo que entra a nuestras casas y cubre todas las superficies, lo que ha ocasionado que suframos incluso caídas por lo resbalosos que quedan los pisos de ladrillo”, indicaron los indignados vecinos, quienes lejos de ver que ambas cementeras se retiren del lugar continúan trabajando.

Pese a que desde el inicio de sus protestas, hace más de un año, cuando  sus problemas de salud comenzaron a agravarse, las autoridades municipales ordenaron que únicamente pudieran laborar de 9 de la mañana a 5 de la tarde, cosa que de ningún modo ocurre, pues sus labores las realizan las 24 horas del día.

Entre los vecinos afectados en su salud, un hombre conocido como “don Pancho” mostró las lesiones que el polvo de piedra que prevalece en el ambiente y que ha contaminado el agua y el aire de su entorno, le ha ocasionado en los brazos  y el cuello, mientras que otra vecina, dijo que sufre desde hace varios meses de problemas pulmonares, afirma que cada vez que requiere atenderse, debe gastar alrededor de 500 pesos.

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