Elogia Trump el giro de Japón
Tokio se alinea con EU ante Irán mientras la OTAN recibe Críticas de Donald Trump.
Estados Unidos
Por Agencias
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibió en la Casa Blanca a la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, en un encuentro marcado por el respaldo explícito de Tokio a la estrategia estadounidense en el golfo Pérsico. Durante la reunión, el mandatario destacó que, a diferencia de los aliados de la OTAN, el gobierno nipón está «dando un paso al frente» en lo relativo a la crisis con Irán, lo que fortalece la alianza bilateral en un momento de alta tensión global.
La postura de Japón se materializó tras unirse a las principales naciones europeas en una declaración conjunta para estabilizar los mercados energéticos. El compromiso incluye la disposición de Tokio para sumarse a los «esfuerzos adecuados» que garanticen el paso seguro por el estrecho de Ormuz. Esta zona permanece bloqueada en gran parte por Irán, lo que ha llevado a Washington a presionar por el envío de buques especializados en desminado y escolta de petroleros.
En contraste con la calidez hacia Takaichi, Trump aprovechó la ocasión para arremeter nuevamente contra sus aliados tradicionales. El presidente criticó lo que considera un «tibio apoyo» de la OTAN a la campaña militar conjunta entre Estados Unidos e Israel. Aunque afirmó que Washington no necesita ayuda externa para ejecutar sus operativos, dejó claro que valora la disposición japonesa por encima de la reticencia europea en el actual escenario bélico.
Uno de los momentos más tensos y peculiares de la jornada ocurrió cuando un reportero cuestionó la falta de notificación previa a los aliados sobre los recientes bombardeos contra Irán. Trump defendió el hermetismo de su administración apelando al «factor sorpresa». Según el mandatario, informar con antelación compromete la contundencia de las acciones militares, justificando así el aislamiento informativo en el que se mantuvo incluso a sus socios estratégicos.
Chiste incómodo
Con su característico estilo provocador, el presidente recurrió a una analogía histórica que rompió el protocolo diplomático del Despacho Oval. «¿Y quién sabe más de sorpresas que Japón? ¿Por qué no me avisaron de lo de Pearl Harbor?», bromeó Trump frente a la primera ministra. Con este comentario, el mandatario intentó suavizar el reclamo por la falta de comunicación, insistiendo en que la nación asiática comprende mejor que nadie la eficacia de los ataques inesperados.
Finalmente, tras alabar la victoria electoral de Takaichi obtenida el mes pasado, ambos líderes se dispusieron a una sesión de trabajo privada. La agenda, además del conflicto en Medio Oriente, incluyó negociaciones comerciales de alto nivel.





