Desde Xpichil a Madrid: Artesanas mayas de Quintana Roo impulsan su herencia y consolidan el liderazgo femenino
Cancún, 12 de febrero.- Desde la comunidad de Xpichil, en el corazón de la zona maya de Quintana Roo, el trabajo colectivo de mujeres artesanas ha logrado proyectarse en escenarios internacionales, con Magali de Rocío Pech Chuk como una de sus principales representantes en eventos como la Feria Internacional de Turismo (Fitur), celebrada recientemente en Madrid.
Saberes ancestrales reconocidos a nivel mundial
Durante su participación en Fitur, Magali compartió la experiencia de su cooperativa Lolchuy, dedicada al bordado tradicional maya, una práctica que forma parte del patrimonio cultural reconocido por la UNESCO.
Su presencia en este foro permitió mostrar el valor de una tradición construida con años de trabajo, esfuerzo y constancia, que hoy es apreciada por visitantes y compradores de distintos países.
La artesana destacó que este reconocimiento es resultado del compromiso de todas las integrantes de la cooperativa, quienes han mantenido viva la técnica a través de generaciones.
Artesanía con enfoque sustentable
Además del bordado, el grupo ha desarrollado una línea de productos que busca reducir el desperdicio y promover el cuidado ambiental. A partir de sobrantes textiles, elaboran artículos como portagafas, carteras, separadores y pequeños souvenirs.
Esta estrategia no solo diversifica su oferta, sino que también refuerza una visión responsable del trabajo artesanal, adaptada a las nuevas demandas del mercado turístico.
Las piezas incluyen huipiles, guayaberas, blusas y accesorios, todos elaborados bajo procesos tradicionales.
Un camino marcado por retos y perseverancia
La consolidación de Lolchuy no ha sido sencilla. A lo largo de su trayectoria, la cooperativa ha enfrentado momentos de incertidumbre, bajas en el equipo y dificultades económicas.
Magali reconoció que en distintos momentos surgió la tentación de abandonar el proyecto, sin embargo, el respaldo mutuo y la visión colectiva permitieron superar los obstáculos.
Mirar el avance logrado se ha convertido en un motivo de orgullo para las integrantes, quienes hoy se definen como una familia unida por el trabajo y la identidad cultural.
Empoderamiento desde la vida cotidiana
El crecimiento de la cooperativa también ha fortalecido el papel de las mujeres en sus comunidades. A través del trabajo artesanal, muchas han alcanzado independencia económica y mayor participación en las decisiones familiares.
Magali explicó que el empoderamiento se vive en lo cotidiano, al combinar el esfuerzo propio con el trabajo en equipo junto a sus parejas, en un esquema de cooperación que permite sostener a sus familias.
Este proceso ha generado mayor confianza, autonomía y proyección personal entre las artesanas.
Representación del Caribe Mexicano en Fitur
La participación de Magali en Fitur posicionó a las comunidades mayas como un componente clave del turismo cultural en el Caribe Mexicano. Su testimonio y su trabajo mostraron una visión del destino ligada a la identidad, la tradición y el desarrollo social.
Como vocera de la artesanía estatal, su presencia reafirmó el papel de las mujeres indígenas en la promoción turística, no solo como proveedoras de productos, sino como portadoras de conocimiento y memoria histórica.
Hoy, su trayectoria representa un ejemplo de cómo las raíces culturales pueden convertirse en una plataforma de crecimiento, reconocimiento y liderazgo para las nuevas generaciones.




