Conciencia vs. consciencia
Dios mío, mira en el fondo de mi corazón, y pon a prueba mis pensamientos. Dime si mi conducta no te agrada, y enséñame a vivir como quieres que yo viva. Salmo 139:23-24
Todos podemos tener conciencia, aunque no todos estamos conscientes.
La conciencia es el conocimiento moral y ético de las cosas o acciones que podemos calificar como buenas o malas, y en ellas determinamos ya sea hacerlas o no, porque sabemos y tenemos conocimiento de ellas. Podemos tener el conocimiento de lo bueno y malo de algunas acciones nobles o perjudiciales que la gente hace o hacemos, pero el estar “conscientes de ello”, va más allá del saber.
Ser conscientes es mas que saber; es comprender el daño colateral que las acciones malas tienen. Es comprender y considerar su trascendencia; partiendo de ello, el mal puede repercutir en “un aparente bien” y un bien en “un aparente mal”. Veamos el caso: un policía le dispara a un secuestrador que huye haciendo caso omiso a la orden de detenerse, el delincuente muere, se ha causado un homicidio, pero el que ha muerto no volverá a secuestrar mas; en el segundo caso, es bueno dar cierta caridad a los mendigos, pero en muchas ocasiones, ellos hacen su modo de vida al vivir de la caridad, sin la obligación de trabajar; así que cerrar la mano a ellos, puede repercutir en bien.
Algunas personas dicen: Si quieres que tu hijo de grande sea rico, hazlo vivir como pobre; si quieres que sea pobre, hazlo vivir como rico. Los padres estrictos crearon hijos disciplinados. Los permisivos tienen hijos groseros. Por eso, en tanto la conciencia es objetiva, la consciencia es subjetiva, ya que está plenamente consciente aun de los pensamientos.
Nuestra conciencia regula el conocimiento ético, moral y los valores archivados, con ello respondemos a los estímulos, sin embargo, podemos ser inconscientes a estos en su razón de ser. Válgase el ejemplo, podemos juzgar de mala mujer a una prostituta, porque su acción es moralmente reprobable; pero si ella nos explica que su marido la abandonó, que lamentablemente tuvo que tomar ese camino para sacar adelante a sus hijos, ya que los empleos hacia las mujeres son mal pagados, la conciencia de bien y mal, la califican a ella de mala, pero la consciencia nos hace comprender y entender la razón de ello. No se justifica, pero se explica.
Entender y razonar para comprender, puede ayudarnos a todos a tener una mejor manera de ver las cosas.
¡Bendiciones, amigos y hermanos caminantes del camino llamado vida! Pbro. Carlos César González Cruz.




