La mesa de las nauyacas Por Germán Gallegos Cruz
Bueno, y… ¿Cuánto se juntó?
Atento recado a quienes recibieron el «tah-kin»
Bueno sería saber cuánto sumaron las aportaciones económicas para los damnificados, propuso el ingeniero Javier Flores. Por supuesto que sería interesante conocer esa cifra y, de qué forma se está aplicando, en dónde y a quiénes, abundó el periodista Luis Gamboa. Así empezó la tertulia semanal. ¡Carajo!, no soy el único que tiene esa interrogante –pensé-. En honor a la verdad no estoy enterado si ya hicieron la suma de esos dineros, y a dónde están yendo a parar. Si bien es cierto, que no se esperan soluciones mágicas a los enormes problemas que nos dejó el terremoto del 19 de septiembre pasado, pero ya va un mes y sólo se ven derrumbes, escombros y una que otra máquina trabajando en la demolición de las casas y edificios maltrechos. Hay muchas personas que de la tarde a la noche, se convirtieron en gente de la calle. Cuán vulnerable son, nos dijo la naturaleza. Pero si le agregamos el desdén y la dilación calculada de los gobernantes, el panorama se observa aún más desolador. Cuando la tragedia aún olía a sangre, muchas manos y muchos corazones, de distintos puntos de la geografía nacional e internacional, se volcaron en solidaridad inaudita. Y digo inaudita, porque los seres humanos, nos deshumanizamos con la influencia de tantos distractores. Y el egoísmo sin tardanza alguna, nos muestra toda su filosa dentadura. Que esperanzador que el dolor ajeno nos duela a todos, bueno, casi a todos. Me gustaría que el dolor de los demás alertara nuestra conciencia, con el pensamiento solidario de: Hoy por ti, y quizá mañana por mí. Si ese dolor ajeno nos tocara la conciencia de manera unánime, nadie estaría buscando dividendos políticos. Nadie anduviera en busca del lucimiento personal, exponiendo el mejor perfil, la retórica tramposa, y la cara compungida de un dolor distante. Creo que la gente con toda justicia, exige cuentas claras, en el manejo de los recursos, que enviaron como ayuda a la gente afectada. Justo sería conocer la lista completa de los benefactores y de los miserables que no quisieron aportar un céntimo. Cuando la gente de buen corazón, empezó a hacer aportaciones en efectivo, para atenuar el sufrimiento de los damnificados, los usufructuarios de nuestro esfuerzo (la clase política), se lanzaron al ruedo, prometiendo «generosas» aportaciones que al parecer, aún no han llegado. La angustiante espera, se torna lenta y esquiva. Mientras los representantes del gobierno duerman confortablemente y coman con «manteca», los demás, siempre serán lo de menos. Se sabe que recursos económicos hay, solo que quienes administra dichos recursos, no tiene prisa. Por las redes sociales nos enteramos que desde el extranjero, famosos personajes de la farándula, del deporte y uno que otro jefe de estado, hicieron cuantiosas aportaciones. Hay mucha gente que quisiéramos saber cuánta verdad hay en esa información. Si fuera cierta, que el Gobierno mexicano transparente el manejo y la aplicación de estos recursos. ¿Qué tan difícil será presentar un estado de cuenta de los dineros que no salieron de las arcas gubernamentales? O más bien, ¿qué impedimento existe para no haberlo hecho? La poca memoria que nos queda, nos hace olvidar pronto. ¿Acaso, ya entramos otra vez al túnel del desdén? ¿Ya no están a la vista los sin casa?, ¿los que perdieron seres queridos? Parece que la mirada de la clase política, evade a los que viven en incómodos refugios. Ya viene el proceso electoral, y los cálculos políticos son más importantes que el llanto de quienes tienen dolor en carne viva. Le gustaría saber, si los partidos políticos ya le entraron con su «cuerno», o solo fueron actos hipócritas de pirotecnia barata. Si nos vuelven a engañar, en el pecado llevarán la penitencia, sin duda alguna, pero, ¿sabremos algún día cuánto dinero se juntó para ayudar?
“CHANITO” TOLEDO Y SU PROMESA.
“Me acaba de informar vía telefónica, el diputado ‘Chanito’ Toledo, que él se hará cargo de los honorarios del abogado que tramitó el amparo colectivo, para todos los usuarios que han sido afectados por la CFE”, -expresó con vehemencia Marciano Toledo Sánchez-. La ovación no se hizo esperar. Pues la mayoría de los afectados son gentes muy pobres que nunca podrían pagar la defensa de un abogado. Hubo reproches vía redes sociales, por la posibilidad de politizar este movimiento. Pero parece que no hay muchas alternativas. Ahora falta esperar que el diputado le cumpla a la gente. Oímos la promesa en boca de su papá, nada más. En honor a la verdad, la gente se ilusionó con esta noticia. Por eso sería terrible que fuera una tomadura de pelo de “Chano” Toledo papá. Entonces, la desilusión traería demasiados rencores contra el diputado. Honestamente espero, que sin regateos y sin condiciones, el diputado «Chanito» Toledo, le cumpla a la gente de Tulum. Por otro lado, no creo que sea pernicioso, que los políticos participen en apoyo a la gente afectada por actos del mismo gobierno. No debemos ser tan «puritanos» si además, no sumamos esfuerzo a la solución del problema.




