Afiladores mantienen vivo un oficio tradicional en José María Morelos
El sonido del silbato del afilador, que durante décadas formó parte de la vida cotidiana en comunidades rurales, se escucha cada vez con menor frecuencia en municipios como José María Morelos, donde este oficio tradicional se enfrenta a la modernización y las nuevas generaciones.
Marco Antonio Cob Torres, afilador de oficio, explica que se trata de un trabajo de servicio que históricamente ha recorrido calles y pueblos, adaptándose con el paso del tiempo. Señala que antes el oficio se realizaba con máquinas pedaleadas y equipos antiguos considerados de gran calidad, mientras que hoy muchos afiladores utilizan bicicletas o pequeños motores.
Detalla que el conocimiento se transmite principalmente de manera familiar. En su caso, aprendió de un primo con más de cuatro décadas de experiencia, y forma parte de una extensa red de aproximadamente 42 afiladores pertenecientes a una misma familia, distribuidos en distintas localidades del estado y otras ciudades como Mérida.
El afilador destaca que cada herramienta requiere una técnica específica. No es lo mismo afilar machetes, hachas o coas que tijeras, las cuales exigen mayor precisión para no dañar el material. Además del afilado, realizan reparaciones de instrumentos utilizados en actividades domésticas y de estética, como alicates y tijeras especiales.
Cob Torres señala que el trabajo es itinerante y temporal, ya que se trasladan constantemente de una comunidad a otra según la demanda. Explica que hay temporadas con mayor actividad y otras más bajas, aunque muchos clientes los contactan directamente para solicitar el servicio.
Finalmente, advierte que la calidad de los materiales actuales ha cambiado, lo que hace más delicado el proceso de afilado. Indica que algunos cuchillos y herramientas ya no resisten el mismo trato que antes, por lo que el conocimiento técnico resulta fundamental para evitar daños, manteniendo así la esencia de un oficio que, aunque menos visible, sigue vigente en la vida rural.





