Advierten sobre amenazas a la diversidad de abejas nativas en Quintana Roo.
El cambio de uso de suelo, la pérdida de vegetación nativa, los agroquímicos y los monocultivos representan algunas de las principales amenazas para la diversidad de abejas en Quintana Roo, advirtió el investigador Jorge Alfredo Mérida Rivas, adscrito al Centro de Investigación y Desarrollo Apícola Sostenible (CIDASTRO) de la Universidad Intercultural Maya de Quintana Roo (UIMQROO).
El investigador explicó que desde el año pasado se realizan recorridos de campo, principalmente en el municipio de José María Morelos, para colectar abejas nativas una o dos veces al mes y conocer su distribución y diversidad en el estado.
Como parte de este trabajo también se inició la formación de una colección de abejas en la UIMQROO, con el propósito de acercar a estudiantes y población en general a la diversidad de especies que existe más allá de la conocida Apis mellifera, utilizada ampliamente en la apicultura.
Mérida Rivas explicó que Quintana Roo todavía es uno de los estados poco estudiados en materia de diversidad de abejas, por lo que existen zonas donde aún no se han realizado colectas y podrían encontrarse nuevos registros de distribución e incluso especies que hasta ahora no han sido documentadas para la entidad.
Sobre la convivencia entre las abejas nativas y la abeja africanizada, indicó que puede existir competencia por recursos florales cuando existe una alta concentración de Apis mellifera, aunque algunas especies nativas tienen relaciones más especializadas con determinadas plantas. Entre las especies manejadas en el CIDASTRO se encuentra Melipona beecheii, conocida como abeja sin aguijón y tradicionalmente manejada en la península de Yucatán.
Sin embargo, el investigador consideró que la mayor presión sobre las poblaciones de abejas proviene de la transformación del entorno. La eliminación de árboles y vegetación nativa reduce tanto las fuentes de alimento como los sitios donde las abejas pueden anidar, mientras que los agroquímicos y los monocultivos disminuyen las condiciones necesarias para mantener una amplia diversidad de especies.




